10 características que te ayudarán durante la crisis

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Tenemos por delante una época de duración indefinida que va a estar caracterizada por incomodidades, pérdidas y carencias de diferente tipo. Eso no quiere decir que debamos ser catastrofistas, es decir, que tengamos que sumirnos en la desesperanza de sentir que todo va a ser terrible. Al fin y al cabo, el principio de incertidumbre que ahora lo rige todo opera lo mismo para lo positivo que para lo negativo: igual que no sabemos cómo de mala va a ser esta época que ahora iniciamos, no sabemos cómo de buena puede llegar a ser.

No obstante, las dificultades ya han empezado a aparecer y es imprescindible que, para sobrellevar lo mejor posible aquello que haya de venir, pongamos en marcha todos los recursos personales de los que seamos capaces.

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Para hacernos una idea de qué características pueden ayudarnos a ello, hemos construido un retrato robot de lo que podríamos llamar un superviviente modelo de la crisis en la que estamos metiéndonos.

No es nada científico, sino algo más bien intuitivo. No puede corresponder a alguien real, porque nadie es perfecto y es muy difícil reunir todas las cualidades que vamos a enumerar aquí o, al menos, hacerlo durante demasiado tiempo y asegurar por tanto que, si ellas funcionan, todo funcionará. Además, no sería justo pretender que la gente sea lúcida, madura y optimista cuando su situación es realmente precaria y está llena de estresores a los que la mayoría de nosotros nos costaría muchísimos sobreponernos por mucho que nos lo propusiéramos.

Lo que pretendemos es, simplemente, describir a esa persona ideal en la que nos gustaría convertirnos durante los próximos meses (o años). Es decir, detectar qué características van a facilitar que algunas personas sobrelleven mejor su situación siempre y cuando no tengan circunstancias de gravedad que hagan imposible poner en marcha estos recursos.

De este modo, los supervivientes ideales para la nueva crisis…

1. Son personas con buena resistencia a la incertidumbre, es decir, lo que llamamos en psicología personas con un bajo nivel de neuroticismo. Estas personas asumen con facilidad que las cosas requieren tiempo hasta ser conocidas y tiempo hasta ser comprendidas y que esos tiempos no tienen ni por qué ser breves ni por qué ser el mismo tiempo.

2. Son personas con buena capacidad para demorar las recompensas y ajustarse a ritmos ajenos con mínimo desgaste. Es decir, personas pacientes, capaces de proyectarse hacia el futuro, esperar y poder renunciar a recompensas presentes ante la perspectiva de mejores recompensas en el futuro. También son personas con buena capacidad para deleitarse en valores abstractos y no solo en bienes concretos (tangibles).

3. Son personas cooperadoras. Por un lado, se orientan hacia el bien común porque lo entienden como fuente de bien individual (aunque sea en diferido, es decir, aunque se demore en llegar). No cooperan necesariamente porque eso sea lo justo, les basta con entender que es lo útil (de modo que si al grupo le va bien a ellos les irá bien). Saben sacrificarse si ven que renunciar a algo es un ejercicio fértil tanto para ellos como para el grupo. Por otro lado, orientan su bien individual hacia el bien común, es decir, comparten lo bueno que tienen sin reservárselo solo para ellos porque entienden que en otras ocasiones ellos se han beneficiado de lo que tenían otros y consideran esta dinámica como positiva. Creen en el valor de contribuir.

4. Tienen una visión panorámica y ecuánime de la realidad, no optimista o pesimista. Ven el conjunto ajustando correctamente el nivel de importancia que tienen las cosas, no juzgan lo que ocurre en términos de “todo irá bien” o “qué desastre”. No ven la botella medio llena o medio vacía: ven lo que hay dentro de la botella. Si la situación es dura saben que toca estar mal pero si la situación no es muy mala, intentan estar bien. Saben extraer satisfacciones y aprendizajes aun en la adversidad pero no necesitan negar la adversidad ni cuando es leve ni cuando es grave para poder sentirse a gusto. Pueden verbalizarla. Captan matices.

5. Son inteligentes, perceptivos e intuitivos aunque no sean empáticos: saben ponerse en el lugar del otro y observar la realidad desde perspectivas ajenas. Aunque no respondan a las necesidades que detectan en otros, el hecho de detectarlas les permite no juzgarles injustamente y entender mejor lo que ocurre alrededor. Esto disminuye ciertas sorpresas desagradables en el futuro, o decepciones.

6. Son personas con curiosidad y con un alto nivel de apertura a la experiencia, que, como el neuroticismo, es uno de los principales rasgos de la personalidad. Poseen una buena capacidad para el entretenimiento constructivo y no lo basan solo en el contacto social inmediato ni en la estimulación audiovisual. Encuentran disfrute a través de la lectura de contenidos diversos y se abren a la creatividad plástica (pintura, dibujo, costura, bricolage, cocina, jardinería, etc) y a la actividad física, entre otras posibles actividades.

7. Tienen una red social positiva, no deprimente. Dedican tiempo a personas positivas y alegres, que les permiten evadirse de su propia realidad y con las que prevalecen dinámicas de cuidado mutuo e intercambio de mensajes constructivos por encima de la queja o el parasitismo destructivo.

8. Manifiestan un desarrollado sentido crítico y buena capacidad para seleccionar fuentes de información y comunicación adecuadas y suficientes. Son personas asertivas, saben no sobreexigirse a sí mismas y frenar la influencia externa que les resulta excesiva o tóxica. Miden sus fuerzas y no necesitan agredir para defenderse. Saben inhibirse cuando consideran que una aportación suya no será una aportación útil.

9. Están orientadas de manera principal (aunque no única) hacia el presente, ya que entienden que en épocas de crisis el futuro es mucho más incierto de lo que ya es por su propia naturaleza. No actúan bajo la premisa de que las cosas irán bien, sino con la confianza de que pueden ir bien siempre que se den las condiciones adecuadas. Están poco orientadas hacia el pasado. Intentan cultivar un talante donde predomina la esperanza realista sobre la melancolía.

10. Son personas de buen conformar, capaces de extraer satisfacción y provecho de lo poco. Elogian la sencillez y saben distinguirla de la escasez. Diferencian adecuadamente lo que hay que pedir de lo que hay que exigir y saben hacerlo en términos de respeto y justicia. No piden imposibles y hacen exigencias rigurosas y oportunas.

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