espacios de trabajo zen

Cómo generar espacios de trabajo zen

Pasar de los tradicionales espacios de trabajo estresantes a la generación de espacios de trabajo zen puede parecer algo utópico pero no deja de tener sentido como aspiración a la que acercarse. 

El trabajo nos aporta muchas cosas en la vida: sustento, red social, realización personal, experiencias diversas… Sin embargo, también puede llegar a ponerse muy cuesta arriba cuando la velocidad, el ruido, la presión o las tensiones acaban definiendo el día a día de los trabajadores

Si eso sucede, además de sustento, red social, realización y experiencias también puede verse perjudicado nuestro bienestar psicológico. ¿Qué tal si bajamos el volumen, disminuimos las revoluciones e intentamos que el trabajo sea un ámbito más apacible? Te ofrecemos 10 sugerencias para que, en la medida de tus posibilidades, puedas darle un toque un poco más relajante a tu faceta profesional y consigas generar en alguna medida espacios de trabajo zen

espacios de trabajo zen

10 sugerencias para crear espacios de trabajo zen

1. Calibra bien la verdadera importancia de tu trabajo

Es obvio que, trabajemos en lo que trabajemos, nuestro empleo es importante y debemos tomárnoslo en serio. Sin embargo, las exigencias que nos llegan desde fuera -y que no tardamos en incorporar- nos llevan a funcionar constantemente como si cada cosa que hacemos fuera de vida o muerte o como si de nuestro rendimiento rápido e hiperproductivo dependieran cosas de lo más trascendentales. 

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Lo creamos o no, esto es verdad solo en un puñado de empleos. Los demás son importantes y hay que realizarlos con profesionalidad y eficiencia, pero no requieren necesariamente el nivel de urgencia y relevancia que a menudo les atribuimos. Si conseguimos ajustar bien estas expectativas y valoraciones será más fácil trabajar de manera relajada y crear espacios de trabajo zen

2. Date cuenta de tus ritmos e inercias

Pasar de un empleo estresante a trabajar en espacios de trabajo zen incluye diferentes acciones. Antes de llevarlas a cabo de manera desordenada conviene que eches un vistazo a tu alrededor y detectes qué aspectos de tu trabajo y de tu propia manera de trabajar tienen que reajustarse

Observa la velocidad a la que funciona tu sistema (la mente, el cuerpo, el comportamiento), date cuenta de tu estilo acelerado, abrupto o sobrecargado a la hora de trabajar. Es posible que, si te fijas, detectes algunas de las necesidades, miedos o creencias “mal” aprendidas que están detrás de esa manera de trabajar. Es en ellas donde tendrás que actuar. 

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3. Hacer menos, hacer mejor

De acuerdo, no siempre tenemos capacidad de decisión sobre el volumen de nuestra tarea, las fechas de entrega ni los distractores que se nos van cruzando por el camino y que pueden obstaculizar nuestro rendimiento. 

No obstante, siempre que puedas, date cuenta de que a veces es mucho más satisfactorio hacer menos cosas pero con más cuidado que producir mucha cantidad de una manera más pobre o chapucera. Si lo consigues, no solo disminuirás el estrés de tener que hacer más y más, sino que sentirás más satisfacción con tus resultados. 

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4. Piensa menos y ponte en marcha

No a todo el mundo le sirven las mismas recetas y lo que a algunos les ayuda a relajarse, bajar pulsaciones y mejorar su estado de ánimo a otros puede resultarles indiferente o crisparles. Así que imagina de manera realista tres cosas que te relajarían y podrías aplicar mañana mismo en tu puesto de trabajo, de modo que fueras capaz de crear a tu manera espacios de trabajo zen

Deben ser cosas que a ti en concreto te ayudarían a regular mejor tu estado interior y a tener más tranquilidad. Si están en tu mano y no van en contra de tu rendimiento, sal de la pereza y ponlas en práctica. 

5. Desconexión digital 

Para una adecuada conexión psicológica (en la mente, las emociones y la conducta) fuera y dentro del trabajo es importante que el trabajo no nos invada. Recuerda que implicarte con tus tareas las 24 horas del día es implicarte más tiempo, pero no hacerlo mejor. 

Tu rendimiento necesita pausas y momentos de refresco para poder estar en buenas condiciones y que tengas buenas ideas, igual que tu organismo necesita dedicarse a otras cosas que no tienen nada que ver con lo laboral. No tengas miedo a bajar la persiana del todo en el momento que toca para que no le cojas aversión al trabajo y mañana puedas levantar esa persiana con la mejor actitud. Ejerce tu derecho a la desconexión digital y verás que tu oficina se vuelve más zen.

6. Organiza adecuadamente el trabajo

Siempre que puedas, no juntes demasiadas reuniones, o no las programes en el peor momento del día o el peor día de la semana. Si es posible, procura que no haya tiempos muy prolongados con muy poca tarea (en los que, más que relajarte, lo que puede ocurrir es que te aburras) y luego momentos en los que las tareas se apelotonan y hay que hacerlo todo deprisa y corriendo, con un gran nivel de estrés. El equilibrio en el trabajo siempre va a favor de la experiencia zen

7. Programa correctamente tu horario 

Estructura tus horas de trabajo de manera que estén al servicio de tu salud. Es importante organizarse lo mejor posible en nuestro día a día para llegar a la oficina con tranquilidad, sin prisas, y ponerse a la tarea con reposo, no con el acelerador ya pisado y la chispa ya encendida. Entrar cada día al trabajo con la sensación de que vamos mal y abrir el ordenador como un elefante que entra a una cacharrería no ayuda a generar una disposición relajada para trabajar ni a construir espacios de trabajo zen. 

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8. Come con tranquilidad

El momento de la comida es importante y hay que dedicarle atención. Siempre que puedas, intenta no comer rápido, como si tuvieras prisa, como si hubiera que ir a apagar un fuego dentro de cinco minutos con la boca todavía llena. 

A veces es cuestión de dedicarle a esta actividad diez o quince minutos más: pueden parecerte muchos minutos en un entorno laboral depredador donde el tiempo es oro, pero recuerda que estamos hablando de diez o quince minutos, ninguna catástrofe va a ocurrir solo porque te los tomes para comer como una persona. 

Si estás en la oficina intenta compartir ese momento con personas de cuya compañía disfrutes. Es un momento distendido que contribuye a generar un buen clima laboral.

9. El orden y la limpieza, fundamentales

Para crear espacios de trabajo zen, mantén el lugar de trabajo en buenas condiciones de orden y limpieza. Si estás en la oficina, y especialmente si teletrabajas, debes tener en cuenta la influencia del ambiente en tu estado de ánimo y tu capacidad para concentrarte. 

En la oficina tenemos menos margen de maniobra pero, si trabajas desde casa, asegúrate de que lo haces en el lugar más adecuado posible en cuanto a los ruidos y la luz. Procura que sea un lugar sin muchas distracciones, que esté limpio y a una temperatura adecuada e introduce los elementos que consideres necesarios para volverlo más cómodo y agradable. 

Ya sea de manera presencial o en remoto, asegúrate de que tu mesa está despejada, sin elementos que contribuyan a la distracción o el desorden, o que generen una sensación de barullo que no te ayudará a situarte en lo que tienes que hacer. 

10. Prioriza el silencio

Cada cual sabe qué le distrae, qué le entretiene y qué le ayuda a fluir en la realización de sus tareas laborales. No obstante, si de verdad deseas tener una experiencia profunda (o zen, si lo quieres llamar así) a la hora de trabajar no es posible encontrar un aliado mejor que el silencio

Algunas personas no están acostumbradas porque el silencio hace que, paradójicamente, aumente el ruido que escuchamos desde nuestro interior. Sin embargo, el silencio es el comienzo de la conexión con uno mismo y nos ayuda a alinearnos con el momento presente. 

Apoyo emocional a medida para tus empleados  

Ifeel dispone de un programa de bienestar emocional para empresas, diseñado por su equipo de psicólogos expertos con el objetivo de ayudar a las compañías a mejorar la experiencia como empleados que tienen sus trabajadores, mediante la creación de espacios de trabajo que contribuyan a la productividad sin dañar a los trabajadores. 

Gracias a esta colaboración, los responsables de recursos humanos disponen de asesoramiento personalizado y basado en datos acerca de los principales factores de riesgo para lograr una experiencia del empleado positiva.  De este modo, se fomenta la salud mental de los trabajadores mientras se preservan buenas condiciones para que la productividad sea óptima. 

Además, el programa de bienestar emocional para empresas de ifeel pone a disposición de los empleados un servicio de cuidado de su salud mental estructurado en diferentes niveles según sus necesidades en cada momento a través de la app de ifeel. También pueden recibir soporte emocional a través de un chat con uno de los psicólogos colegiados de nuestra plataforma. Si requieren una ayuda más continuada en el tiempo pueden acceder al tercer nivel del programa: la terapia psicológica online con un psicólogo especializado en casos como el suyo. 

Nos encantará que este post sobre cómo generar espacios de trabajo zen os ayude a construir un entorno laboral más saludable y agradable para todos. Contacta hoy mismo con nosotros y solicita más información sobre el programa de bienestar emocional para empresas de ifeel. Te ayudaremos a potenciar tu experiencia como empleado y la de las personas que forman tu equipo.

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