Tipos de comunicación interna dentro de la empresa

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Uno de los asuntos corporativos que suelen dejarse para más adelante son los tipos de comunicación interna que se va a desarrollar en la empresa, especialmente si la compañía es pequeña o acaba de establecerse. Sin embargo, es importante tener en cuenta que existen diferentes tipos de comunicación interna y que cada organización debe preocuparse por establecer una metodología comunicativa entre sus empleados que favorezca el clima laboral y que contribuya a mejorar el trabajo de todos. 

Una clasificación frecuente de los tipos de comunicación interna es la que establece tres categorías: ascendente, descendente y horizontal, en función de quién se dirige a quién. De este modo, hay una comunicación que va de los empleados a los jefes, otra que va de los jefes a los empleados y otra que tiene lugar entre iguales jerárquicos. 

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Sin embargo, independientemente de quién inicia la interacción o quién está participando en una determinada interacción mientras se trabaja, hay una clasificación más básica de los tipos de comunicación interna que se debe tener en cuenta. Es la que divide esa comunicación en dos categorías: la óptima y la deficiente o, lo que es lo mismo, la de comunicarse bien o comunicarse mal.  

tipos de comunicación interna

Tipos de comunicación interna por su nivel de calidad

1. Comunicación interna óptima

Es eficaz: no genera un impacto cualquiera sino que cumple su objetivo, que no es otro que el de intercambiar mensajes que son interpretados adecuadamente por los interlocutores y que les ayudan a trabajar mejor. 

Es eficiente: no ocupa más tiempo del necesario para cumplir el objetivo propuesto, tiene lugar a través del canal adecuado, no implica a más personas de las imprescindibles ni incluye ruidos que pueden desvirtuar los mensajes a intercambiar. 

Es económicamente saludable: contribuye a mejorar el rendimiento de los trabajadores implicados y, por tanto, mejora la productividad no solo de estos trabajadores, sino del equipo en su conjunto. 

Es psicológicamente saludable: no resulta agresiva, cortante o incómoda, sino que hace que las personas se sientan bien y no sientan rechazo a la hora de comunicarse entre ellas, tanto si es para intercambiar buenas noticias o mensajes neutros como si es para gestionar un asunto conflictivo.

Es corporativamente saludable: se desarrolla en unos términos que contribuyen a cuidar del clima laboral y preservar la cohesión del equipo

2. Comunicación interna deficiente

Es ineficaz: tiene un efecto, sí, pero no el deseado ni el necesario para trabajar de una manera más cómoda. Cuando acaba el intercambio de mensajes las conclusiones no están más claras que al comienzo y, con toda probabilidad, la tarea se ejecutará mal o se hace necesario prorrogar la comunicación -con la inversión de tiempo que eso requiere- para llegar al resultado deseado de la comunicación interna. 

Es ineficiente: emplea demasiado tiempo y energía hasta lograr que los interlocutores se comprendan entre sí, a menudo por implicar a personas cuya presencia es innecesaria en la conversación o sufrir interrupciones frecuentes. 

Es económicamente perjudicial para la empresa: si los trabajadores no se comunican de forma óptima porque no se entienden, son lentos o no utilizan los códigos adecuados su rendimiento se va a ver perjudicado, interfiriendo en la productividad global de la empresa. 

Es psicológicamente nociva: agota, incomoda, genera tensiones a menudo evitables. Es frecuente que se traduzca en discusiones o luchas de poder que, a menudo, resultan estériles. El resultado es que los implicados tratan de alejarse entre ellos, evitando la comunicación, para ahorrarse estas sensaciones. 

Es corporativamente tóxica: cuando los miembros de un equipo no se comunican de manera correcta o se dañan mutuamente en lugar de contribuir con su escucha y sus aportaciones a la consecución de un objetivo común el resultado es que la cohesión de ese equipo se agrieta y el clima laboral de la empresa en su conjunto se enrarece. 

tipos de comunicación interna

Cómo promover una adecuada comunicación interna

1. Establecer claramente qué miembros del equipo deben estar en cada canal de la app que usáis para la comunicación interna o quiénes deben estar en copia en los mails que se envían. No os hagáis líos a la hora de decidir los tipos de comunicación interna a utilizar. Todas aquellas personas cuya presencia no sea imprescindible deben quedar al margen, para evitar acumulación de contestaciones o bien que las personas reciban permanentemente mails o notificaciones sobre asuntos en los que no están implicadas, con la distorsión de su ritmo de trabajo que eso supondría. 

2. Establecer unas normas básicas de estilo en cuanto a la comunicación interna que sean acordes a la cultura empresarial de la compañía. Por ejemplo, si se permite o no el uso de gifs o iconos, si se permite o no el uso de palabras malsonantes, indicar que es mejor no hacer comentarios sobre temas personales dentro de los canales de comunicación interna, indicar si hay algún tema controvertido que convenga dejar fuera de la comunicación interna, etc. 

3. Promover la autoinhibición: no sobrecargar de respuestas los chats internos si no es imprescindible, enviar mensajes cortos y concisos en lugar de párrafos extensos, separar las intervenciones largas en párrafos cortos para favorecer la lectura, no abusar de mayúsculas o signos de interrogación si no es necesario, emplear negritas y cursiva para favorecer la comprensión, etc. 

4. Evitar siempre el uso de un lenguaje agresivo, denigratorio o descortés en cualquiera de los tipos de comunicación interna tradicionales (ascendente, descendente y horizontal), tanto si es por escrito como en comunicación cara a cara, aunque sea con una sola palabra o expresión corta. Perjudica seriamente el clima laboral y nunca resulta constructivo para mejorar el rendimiento de nadie. 

Recibir asesoramiento para mejorar la comunicación

Ifeel cuenta con un programa de bienestar emocional para empresas, diseñado por su equipo de psicólogos expertos que ayuda a las compañías a colocar el cuidado del bienestar psicológico de sus empleados en el centro de su cultura empresarial, como herramienta fundamental para potenciar la productividad de una manera sostenible. 

Gracias a esta colaboración, los responsables de recursos humanos pueden recibir asesoramiento personalizado y basado en datos sobre cómo mejorar los diferentes tipos de comunicación interna que toda compañía necesita emplear. De este modo, se fomenta la salud mental de los trabajadores mientras se preservan buenas condiciones para que la productividad sea óptima. 

Además, el programa de bienestar emocional para empresas de ifeel ofrece a los empleados un servicio de cuidado de su salud mental estructurado en diferentes niveles en función de lo que necesiten en cada momento. De este modo, pueden acceder a diferentes herramientas de cuidado de su salud mental con la app de ifeel. En un segundo nivel pueden recibir soporte emocional a través de un chat con uno de los psicólogos colegiados de nuestra plataforma. Si requieren una ayuda más continuada en el tiempo pueden acceder al tercer nivel del programa: la terapia psicológica online con un psicólogo especializado en casos como el suyo. 

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