Depresión y tristeza, una sutil diferencia

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Hoy en día están en boca de todos algunos términos como depresión, ansiedad, bipolaridad…, pero muchas veces cuesta distinguir algunos de esos conceptos. ¿Cómo sé si “estoy depre” o es algo más? ¿Estaré exagerando sobre todo esto que me pasa? ¿Estar triste es lo mismo que tener depresión

La depresión ha existido siempre, pero las exigencias del mundo moderno han ayudado a acrecentar esta dolencia. Tanto es así que, según datos de organismos oficiales, podemos hablar de un auténtico problema de salud más extendido de lo que en un principio pudiera parecer. De hecho, y siempre de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, en la actualidad existen más de 300 millones de personas con depresión en el mundo y no todas estas personas tienen acceso a un tratamiento adecuado.

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¿Qué es la depresión y cuál es su origen?

La depresión clínica es un fenómeno en cuyo origen y desarrollo intervienen multitud de factores (biológicos, psicosociales y genéticos) que interactúan entre sí. Estos factores pueden converger en un molesto fango de sensaciones de las que cuesta mucho deshacerse.

Así, puede que una persona tenga cierta vulnerabilidad genética (quizá en su familia ha habido más personas con depresión). Por sí misma, dicha vulnerabilidad no supone nada pero, unida a ciertos factores ambientales, como ciertos momentos difíciles de la vida, dan lugar a este trastorno. De hecho, a veces con motivo aparente y otras sin él, esa sensación de que “todo me viene grande” es insuperable y se convierte en algo mucho más profundo.

Por este motivo en ocasiones será fácil identificar los factores que han dado origen a la depresión y en otras ocasiones dará la sensación de que ha surgido porque sí.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión?

La distinción entre depresión y tristeza puede resultar algo complicada pero la siguiente pista puede sernos útil para discriminar entre ambas.

La tristeza moviliza. Aunque por un lado sea una emoción que invita a la introspección, por otro lado la tristeza también nos pone “en movimiento”, informándonos de que hay algo en nuestra vida que debemos cambiar.

La depresión incapacita, es decir, la persona que la padece no puede seguir haciendo las mismas cosas que hacia antes: sencillamente no es capaz.  Cuando se tiene depresión no se está así porque voluntad propia, ni tampoco se tiene la energía para realizar las actividades que habitualmente se llevaban a cabo.

Precisamente, la anhedonia es uno de los principales síntomas de la depresión. Consiste en la incapacidad para disfrutar de cosas que normalmente hacían disfrutar a la persona y que, al no proporcionar ahora disfrute, se dejan de hacer.

Es importante entender que, más allá de un episodio más o menos duradero de tristeza, la depresión coloca a la persona en un estado interno de constante desesperanza. Con ella, la persona “no puede ver más allá”, no ve salida,  ni solución, ni nada que esté en su mano para cambiar su situación.

Por otro lado, esta no es la única pista o síntoma que nos informa sobre la posible presencia de una depresión. A la apatía se le pueden sumar ansiedad, bruscos cambios de peso, dificultad para dormir, somnolencia constante, sentimiento de inutilidad o culpabilidad… Un diverso conjunto de síntomas que pueden ser insoportables y que, incluso, pueden llevar al suicidio a algunas personas. Además, todos ellos afectan no solo a lo que la persona siente, sino también a lo que piensa y hace.

Tengo depresión, ¿y ahora qué?

Para poder salir de una depresión no hay soluciones sencillas pero hay ciertas cosas que pueden ayudarte:

  1. Fíjate un horario, no muy exigente pero que llene todos los espacios del día, así siempre sabrás qué hacer.
  2. Sigue una buena alimentación. Esta tiene un peso muy importante y es fundamental que la conserves, tu cuerpo está atravesando un momento difícil y necesita energía extra para superarlo.
  3. No dejes de lado el ejercicio, aunque sea leve. Practicar bicicleta, salir a correr o incluso un simple paseo puede suponer una gran diferencia. Nuestro cerebro está diseñado para producir ciertas sustancias químicas (neurotransmisores) que producen bienestar y el ejercicio físico facilita esa producción.
  4. Pide ayuda. Este puede ser un momento muy delicado, no dudes en pedir ayuda a tus familiares y amigos.

 

La depresión es un trastorno grave de la salud del que no es fácil salir pero que es posible superar. No dudes en contactar con los profesionales de la salud para que puedan ayudarte.

 

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