Amor y aplicaciones, cómo sortear los obstáculos

Por Carolina García Pérez (psicóloga)
Publicado 12 de septiembre de 2018

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Cada vez estamos más familiarizados con el hecho de que las aplicaciones móviles de citas constituyen uno de los medios principales a  la hora de conocer potenciales parejas. Como ya sabemos, son muchos los tipos y diferentes los criterios que pueden primar en cada una de estas aplicaciones: algunas son más formales, otras no tanto; algunas van dirigidas a una población joven mientras que otras tienen un rango de edad más amplio.

Cada vez hay más innovación y creatividad a la hora de diseñar este tipo de herramientas y no puede negarse su popularidad y utilidad en determinados usos. Si nos decidimos a usarlas, en primer lugar, debemos observar que no todas las aplicaciones móviles de citas son iguales. Lejos de eso, varían bastante en cuanto al tipo de público al que van dirigidas y difieren sobre todo en cuanto al tipo de uso que fomentan.

No olvidemos, además, que no solo las aplicaciones específicas para citas son usadas como plataformas para buscar relaciones. Muchas personas aprovechan su visibilidad en otro tipo de redes sociales para tener aproximaciones de tipo romántico o sexual con gente a la que todavía no han visto nunca en persona. Hablamos de Instagram o Facebook.

Tal vez podamos pensar que ya estamos muy familiarizados con todo esto y que ya sabemos lo necesario respecto a las actitudes y precauciones que debemos tomar a la hora de usar aplicaciones de citas. Sin embargo, muchas veces seguimos errando. Tal vez es porque no hemos tenido en cuenta algunos detalles sobre cuestiones psicosociales que estamos poniendo en juego cada vez que entramos en una de estas redes.

Las aplicaciones adecuadas

No siempre es fácil saber qué tipo de aplicación será más adecuada a lo que estoy buscando. Es fundamental ser coherentes con nuestros deseos e intenciones. ¿Qué estamos buscando? ¿Conocer gente de manera desenfadada y dejarnos llevar por lo que suceda? ¿Tenemos muy claro que buscamos una relación con cierto nivel de compromiso? Entonces tratemos de afinar la puntería en función de lo que estamos buscando.

Hay aplicaciones que claramente tienen un criterio de selección mucho más visual. Por eso, dan el 80% del peso a las imágenes, dejando muy poco espacio a otros aspectos del perfil personal.

En otras, sin embargo, encontraremos amplias descripciones personales, perfiles detallados con gustos musicales, tipo de ocio, profesión, etc. Esto ya nos está marcando de entrada algunos criterios.

No obstante, nada de esto nos asegura que no podamos encontrar una relación más formal en una aplicación de carácter más desenfadado y que utiliza criterios más superficiales. O viceversa: podemos encontrar una relación más casual en una aplicación aparentemente más formal, ya que en muchas ocasiones vamos a encontrar que es la persona la que finalmente marca el objetivo de lo que desea y no la aplicación. Sin embargo, la experiencia y  el sentido común nos dicen que las posibilidades de éxito aumentan si somos coherentes con nosotros mismos.

Siguiendo con esta lógica no solo el tipo de aplicación nos dará la primera pista, el tipo de perfil del usuario es la clave y la mayor parte de información con la que contamos. Debemos aplicar estas nociones tanto al perfil que nosotros hagamos como al que se nos muestra.

De nuevo hablamos de coherencia. Si queremos que nos conozcan de un modo global y no de un modo superfluo pero luego subimos fotos en las que mostramos orgullosamente nuestros atributos físicos, entonces claramente estamos dando un mensaje ambiguo. No se trata de hacer una presentación cerrada en el perfil sobre lo que buscamos o no buscamos, pero sí de orientar a quien puede interactuar con nosotros.

La información que tendremos no es real (al menos no del todo)

Y esto hay que asumirlo, al menos mientras no tengamos una cita real con la persona. Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Bien, pues una cita en directo vale más que mil imágenes. Y es que los expertos han demostrado que el enamoramiento es una cuestión química, que se produce bajo parámetros psicofísicos.

Necesitamos estar cerca de la persona para saber si nos gusta realmente, escuchar el tono de su voz, ver cómo se mueve, cómo anda, cómo gesticula. Olor y tacto, contacto visual… Son numerosos los parámetros que estamos obviando a la hora de seleccionar perfiles en una red como estas. Por eso, no debemos olvidar que no sabremos si nos gusta realmente o si gustamos de verdad a la otra persona mientras no nos veamos.

Responsabilidad con nosotros y con los otros

Al igual que en la vida fuera de las redes sociales la mentira abunda en las aplicaciones de citas. El deseo de tener una pareja o, en otros casos, la práctica compulsiva de acumular relaciones sexuales lleva a la gente a engañar a personas con las que en realidad puede no empatizar al no haber un vínculo totalmente real.

El ejemplo más típico podría ser ese tipo de persona que sabiendo que solo quiere relaciones sexuales efímeras llevará a engaño a personas que busquen otro tipo de relación, dándole señales de que él o ella quieren lo mismo.

Aquí lo más útil es dejarnos guiar por nuestra intuición que, sin duda, estará influida por señales muy claras. Lo que debe darnos la señal de alarma es la ambigüedad entre lo que dice que quiere y lo que realmente hace. Da igual lo que cuente la persona si en realidad sus comportamientos comunicacionales siempre parecen tener el mismo tipo de fin. Puede que en algunos casos esto no esté tan claro desde un principio, pero si estamos atentos iremos viendo muchas pistas por el tipo de comunicación: cuándo contacta, qué tipo de temas de conversación saca, si muestra un interés real en nuestra persona o solo es un interés aparente para rápidamente pasar a hablar de temas de índole más sexual, etc.

Igual que debemos ser precavidos debemos de ser responsables con la otra persona. Que aún no la conozcamos y, por tanto, no tengamos un vínculo real con ella no nos da el derecho expreso de no respetar sus emociones.

Si somos nosotros los que buscamos una relación casual, sin compromiso, no deberíamos tratar de acceder a personas que de manera muy explícita expresan el deseo de buscar algo más profundo.

Por tanto, si te decides a usar estas aplicaciones recuerda estos pequeños consejos y sé coherente con tus deseos.

 


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