5 consejos para mantener una buena amistad

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Quien tiene un amigo, tiene un tesoro. Y cuánta razón hay en esta frase, porque poder contar con la amistad de alguien es una gran ventaja tanto en momentos de felicidad como en los momentos difíciles. Está demostrado que aquellas personas que cuentan con apoyo social son capaces de hacer frente a sus dificultades de manera más adaptativa.

Sin embargo, no cualquier persona puede ser considerada amiga o amigo. ¿Has pensado alguna vez por qué mantienes amistad con determinadas personas? Probablemente te extrañes de seguir siendo amiga de una persona cuando aparentemente no tenéis nada en común.

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Con las redes sociales es fácil confundir el concepto de la amistad. Parece que hay personas que tienen un montón de amigos pero, ¿es mejor tener muchos o pocos amigos?, ¿qué es lo que define una amistad?

¿Qué es la amistad?

La amistad se define como un vínculo afectivo que se establece entre dos o más personas. Es un concepto que va cambiando a lo largo de la vida. Si recuerdas cuando eras pequeño, probablemente no tenías ningún problema para considerar a alguien como amigo, pero ahora que eres adulto tu idea sobre la amistad ha cambiado y tienes en cuenta otros valores a la hora de clasificar a alguien en esta categoría.

A veces, las personas pueden abusar de este tipo de apoyo y buscan un “quid pro quo”, es decir, que como yo te estoy ofreciendo esto, tú tienes que devolverme esto otro. Está claro que en la amistad prima el “hoy por ti y mañana por mí”, pero no conviene confundir esa manera de funcionar o abusar de ella, ya que aprovecharse de la voluntad de un amigo puede causar la ruptura de una amistad. Que alguien sea un amigo no quiere decir que tenga que complacer nuestras exigencias.

Una verdadera amistad es aquella en la que no se mantiene la cuenta de los favores que se hacen sino que se mantiene una relación en la que se ofrece ayuda incluso cuando no se espera nada a cambio.

Aunque no exista expectativa de ningún beneficio de la otra persona, parece que la amistad actúa como protectora emocional frente a situaciones u otras personas. Digamos que es una función que los seres humanos hemos desarrollado debido a nuestra naturaleza social que nos ayuda a enfrentarnos ante las dificultades.

Sin embargo, cada persona parece tener una definición de lo que es una amistad. Ese concepto va cambiando en función de nuestras experiencias e intereses y por lo tanto modifica nuestras amistades. Esto explica que vayamos perdiendo amistades a lo largo de nuestra vida, pero también que generemos otras nuevas.

 

La importancia de la amistad

Sin duda, la amistad es fundamental para nuestro bienestar psicológico y nuestro desarrollo como personas. Desde pequeños, la amistad tiene una función social que fomenta el aprendizaje necesario para relacionarnos. Se ha demostrado que la amistad cumple una serie de funciones realmente importantes en nuestra vida:

 

  • Ayuda a nuestro sistema inmunológico haciéndolo más resistente, incluso ya se están haciendo estudios sobre cómo el apoyo social potencia factores biológicos que nos protegen de las enfermedades. 

 

  • El apoyo social influye en nuestro estado de ánimo: contar con amigos puede ayudarnos a mantener un mejor equilibrio emocional. Poder expresar cómo nos sentimos con los demás reduce el estrés y mejora nuestra motivación, así nos sentimos más preparados para planificar y conseguir nuestras metas.

 

  • Favorece nuestra autoestima: tener una red social nos ayuda a sentirnos mejor con nosotros mismos. Promueve nuestra confianza y es una forma de autoconocimiento personal. Permite que reflexionemos sobre cómo nos comportamos con los demás y qué expectativas tenemos en una relación de amistad. Toda esta información puede ayudarnos a mejorar nuestras relaciones presentes y a prepararnos para relaciones futuras.

Cómo mantener una amistad

No hay una receta exacta para poder mantener una amistad duradera. Hay muchos factores en juego: la persona, la situación, los cambios vitales… De cualquier forma, parece que existen unos puntos que hay que tener en cuenta para fomentar una amistad.

 

  • Ábrete a los demás. Una parte importante para forjar una amistad es compartir nuestros sentimientos y opiniones. Solo en ese nivel podemos llegar a comprender a nuestros amigos y seremos capaces de crear un vínculo con ellos. Para poder llegar a ese nivel de intimidad necesitamos atender a las señales que nos mande la otra persona y sentirnos preparados para poder compartir nuestra parte más personal con nuestros amigos.

 

  • Interésate  por los demás. Trata de preocuparte por lo que le ocurra a tus amigos, pregúntales de vez en cuando cómo se encuentran. Intenta buscar momentos para quedar y poder compartir momentos juntos.

 

  • Expresa a tus amigos aquellas cualidades que te gustan de ellos. Diles cómo te sientes en su compañía, seguro que ellos te responderán con aspectos positivos sobre ti. Además, aprender a mirar las cualidades de nuestros amigos favorece que podamos reconocer las nuestras propias.

 

  • Comparte actividades interesantes con otras personas. Practicar aficiones o intereses que te gusten puede ayudarte a conocer gente afín a ti. Además, compartir experiencias con tus amigos es una buena forma de conoceros y os ayudará afianzar vuestra amistad.

 

  • Sé humilde con tus expectativas: a veces podemos llevarnos una decepción cuando nuestros amigos no cumplen lo que esperábamos de ellos. No todo el mundo tiene las mismas concepciones sobre la amistad o los mismos valores. Es muy importante que te comuniques con los tuyos para que comprendan cómo te sientes, esto también puede ayudarte a comprender cómo se sienten ellos y te ayudará a ajustar tus expectativas.

 

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