5 pistas para aumentar tu productividad

Por Laura Alonso González
Publicado 30 de julio de 2018

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Aumentar en la medida de lo posible nuestra productividad en el trabajo es crucial en un mundo tan competitivo como el nuestro. Además, a todos se nos imponen objetivos a los que debemos llegar en determinado tiempo y a nadie le gusta trabajar más horas de la cuenta, ¿verdad?

 

Ser eficiente en el trabajo y cumplir los objetivos en el menor tiempo posible es el ideal tanto de empleadores como de empleados. Por eso, en este artículo vamos a ofrecerte algunos trucos que puedes incorporar en tu jornada laboral y fuera de ella para que puedas sacar el máximo provecho a las horas que pasas en el trabajo.

Evita las distracciones

 

Hoy en día todos vivimos pegados a nuestros teléfonos móviles como si de una parte de  nuestro cuerpo se tratase. Además, prácticamente todos recibimos mensajes y nos hemos acostumbrado a mirar nuestras redes sociales continuamente, incluso durante la jornada laboral. Total,  son solo unos segunditos leyendo ese whatsapp o viendo ese gracioso vídeo, ¿no? Nuestro smartphone es una fuente de continua distracción que hace mella en nuestra productividad. ¿Qué puedes hacer para evitarlo? Acostúmbrate a guardar tu teléfono en algún lugar fuera del alcance de tu mano. Así, escaparás a la tentación de mirarlo todo el tiempo.

 

Organízate

 

Planifica tu jornada. Establece las tareas que debes realizar ese día e intenta anticipar cuánto tiempo vas a invertir en ellas. Esto no tiene que ser algo muy preciso, simplemente utilízalo como una herramienta para organizar las tareas y poder dedicarle tiempo a todas ellas.

Para ello, puedes elaborar una lista y ordenarlas por prioridad, para que puedas centrarte en aquellas que requieran más de ti y llegar a los plazos de cada una de forma desahogada. Tener claro lo que tienes que hacer y en qué orden vas a hacerlo va a restarte estrés y a darte sensación de control, lo que va a repercutir positivamente en tu productividad.

 

Además, puedes establecer tus propias “fechas límite”. Adelanta en tu calendario personal las fechas de entrega reales y date un margen por si algo va mal y necesitas ese tiempo para terminar y poder finalizar la tarea en la fecha inicialmente establecida.

 

Descansa, es básico para la productividad

 

Sí, aunque suene paradójico, es necesario descansar regularmente para rendir mejor. Para que estos descansos no se conviertan en algo que te reste productividad, deben ser pausas programadas durante las que tu cerebro pueda desconectar.

 

Por tanto, para que el descanso sea realmente fructífero, establece previamente cada cuánto tiempo vas a realizar una pausa y dale un respiro a tu cerebro. Lo más recomendable es que utilices estos minutos para estirar las piernas, dar un paseo, comer algo o salir a tomar el aire.

 

No es recomendable que leas, o utilices tu descanso para mirar el móvil, ya que aunque sea tentador, tu vista no descansa y tampoco lo hace tu cerebro. Muchos estudios destacan que los trabajadores más productivos no son aquellos que trabajan más horas, sino aquellos que descansan más a menudo. El popular estudio de Desktime afirma que lo ideal es trabajar durante 52 minutos seguidos y descansar durante 17.

Es probable que no se te permita realizar descansos tan a menudo como los que acabamos de indicar, pero en lo que todos los estudios sobre este tema están de acuerdo es en que los descansos son necesarios y beneficiosos para mejorar la productividad en el trabajo.

 

Levántate temprano

 

Esto puede ser algo fácil para algunos, pero somos muchas las personas a las que nos cuesta madrugar. Si te levantas con tiempo,  puedes utilizar estos minutos para desayunar con tranquilidad, leer las noticias o realizar unos estiramientos antes de comenzar tu frenético día. Si logras incorporar esto a tu rutina, llegarás al trabajo con más energía y preparado para comenzar. Es difícil cambiar nuestros hábitos, por eso, comienza adelantando tu alarma cinco minutos, después diez, y ve aumentando progresivamente hasta que encuentres la hora ideal para ti.

 

No te lleves el trabajo a casa

 

Parece fácil dejar de pensar en el trabajo una vez llegamos a casa pero, en realidad, todos nos hemos encontrado alguna vez pensando en lo que tendremos que hacer mañana, si llegaremos a las fechas de entrega o si la reunión con el jefe irá bien. Para algunos de nosotros es complicado poder desconectar completamente de nuestras obligaciones laborales y esto solo nos produce estrés y agotamiento. Por ello, es necesario que intentemos dejar el trabajo en el trabajo y ocupemos nuestra mente en otras actividades cuando nuestra jornada termine.

Puedes apuntarte a alguna actividad que te interese y a la que puedas acudir al salir de la oficina o reunirte con amigos y hablar sobre temas que no tengan que ver con el trabajo.  Es muy recomendable que no trabajes en casa y que desconectes el e-mail, notificaciones o alertas que puedan llegar a tu teléfono cuando no estés trabajando. Estos trucos que acabamos de comentar pueden ayudarte a disfrutar más de tu tiempo libre y a llegar al trabajo con la mente más despejada.

 

Esperamos que te sirvan para aumentar tu productividad en el trabajo así como para disfrutar de tu tiempo de descanso. De todos modos, si tienes dificultad para separar el trabajo del ocio y esto está interfiriendo significativamente en tu bienestar, te recomendamos que busques ayuda profesional para aprender técnicas que te permitan mantener estos dos mundos separados.

 


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