10 claves para mejorar tu autoestima

Por Maite Nicuesa Guelbenzu
Publicado 22 de marzo de 2017

Compártenos en tus redes:

La autoestima es uno de los pilares más importantes de nuestro bienestar emocional. Sin embargo, el nivel de amor propio no es innato, hay que cultivarlo a lo largo de la vida. Cuando sufrimos porque nuestra autoestima es baja, cuidarnos nos ayudará a querernos más. Y cuando vivimos un momento marcado por la autoestima alta, estas acciones de respeto hacia nosotros mismos nos ayudan a mantener este nivel de asertividad interior. La autoestima mejora nuestra calidad de vida ya que, por ejemplo, nos ayuda a no llevarnos al plano personal una crítica, o nos permite tener mejores recursos para responder a esa situación, sin hundirnos mentalmente por lo ocurrido.

En definitiva, a través de este proceso de autodescubrimiento interior aprendemos a diferenciar entre hechos y personas. De este modo, cuando sufras un fracaso, intenta recordar que tu valor va más allá de esa circunstancia concreta. También en el éxito. De lo contrario, podemos ser muy vulnerables al incrementar la fragilidad de vivir en una noria de la emoción constante donde la percepción cambia dependiendo del punto de vista marcado por la situación del momento.

Hoy es un buen día para empezar a mirarte al espejo con la nueva mirada de la amabilidad, el cariño y el respeto. Ingredientes que no practicamos cuando nos juzgamos duramente a nosotros mismos. En esencia, esto es la autoestima. Por eso, es necesario muchas veces acudir a especialistas en terapias online para poder arreglarlo.

¿Cómo elevar tu nivel de autoestima? ¿Cómo empezar a quererte más? En ifeel te damos las claves para cuidarte como mereces con estas herramientas de desarrollo personal:

  1. Aprende a decir no. Recuerda que eres libre para establecer límites a los demás. El miedo a decir no es uno de los más arraigados en el corazón. Ya que detrás de este temor se esconde también la angustia ante la soledad. Sin embargo, existe una tristeza interior que duele más todavía: decir sí a aquello que en realidad querías decir no. Tus relaciones personales mejoran cuando vives en coherencia con tus verdaderos deseos. ¿Y cómo se gana esta confianza interior? Es como un músculo, se entrena diariamente, es decir, a través de la experiencia.
  2. El trabajo es una de las fuentes de autoestima más importantes. Sin embargo, pueden darse circunstancias muy diferentes, circunstancias que te alejan del ideal de desarrollo profesional en el que te gustaría estar. Por ejemplo, tal vez tu puesto de trabajo no se ajusta a tu área de formación profesional. En ese caso, te sugiero mantenerte motivado a través de un plan de búsqueda activa de empleo centrado en tu sector vocacional. La práctica de una actividad de voluntariado de una o dos horas por semana, que te permita realizar una función que sí entra dentro de tu ámbito profesional y que pueda ser un complemento a tu currículum, y que también pueda elevar tu salario emocional en ese momento.
  3. Ganar autonomía e independencia también significa fortalecer la autoestima. Por ejemplo, una persona con baja autoestima puede dejar de hacer muchas cosas en soledad si tiene la ftendencia de vincular ese momento con la amistad o la pareja. Por ejemplo, si siempre vas al cine acompañado o si nunca comes solo en un restaurante, programa una cita a solas contigo. Vive la experiencia de ir al cine para ver una película de estreno. Esta iniciativa mejora tu calidad de vida porque te permite superar tus miedos pero también potenciar el empoderamiento personal ante la gestión del tiempo. Es decir, cuando no dejamos de hacer cosas porque no tenemos con quién disfrutarlas, en ese momento nos sentimos dueños de nuestra propia vida al aprovechar mejor esos espacios de ocio que, de otro modo, serían menos significativos.
  4. El ejercicio físico es uno de los estímulos de autoestima más importantes. A través de la práctica sencilla de un paseo recibes estímulos sensoriales que elevan tu bienestar de un modo integral, gracias a la rutina de bienestar de integrar cuerpo y mente. ¿Cuál es tu deporte favorito?
  5. Sé consciente de los miedos que te limitan. Cuando algo te asuste no te quedes estancado en el propio temor, mejor intenta conectar con aquello que está al otro lado de ese miedo. Con frecuencia tememos aquello que más deseamos porque estamos implicados afectivamente con esa meta. Toma lápiz y papel y anota cuál es el miedo, con qué deseo conecta y qué recursos personales tienes para gestionar esa situación.
  6. Te animo a potenciar de un modo consciente en tu lenguaje cotidiano palabras con un significado vital positivo y amable. Las palabras tienen una huella en tu interior, crean una disposición emocional ante la vida. Por ejemplo, sé generoso a nivel emocional con aquellos que te rodean. Alimenta la autoestima de los demás con el reconocimiento sincero de aquellas virtudes o gestos que admiras.
  7. ¿Qué persona es un referente para ti por su ética personal y su actitud ante las circunstancias negativas? Visualiza todo aquello que has aprendido de esa persona. Respira profundamente e intenta pensar en que tú tienes todos los recursos internos necesarios para modelar las actitudes de esa persona. Concreta una virtud que te gustaría alimentar. Después, elabora un plan de acción con los pasos a seguir para lograrlo.
  8. Tu autoestima mejora de forma notable cuando comienzas a dedicar más momentos a aquello que realmente te gusta. El inicio de la primavera es un buen momento para hacer reajustes en tu agenda y concretar nuevos hábitos, aprovechando los largos días de luz y las temperaturas agradables. Toma impulso de la propia naturaleza como metáfora y visualiza cómo el paisaje renace después de los tonos apagados del invierno. Tú también puedes vivir este renacer en tu autoestima.
  9. El contacto físico refuerza las caricias emocionales, que son vitaminas para el alma. Es decir, los abrazos, con personas de confianza, tienen un valor medicinal para ti. Igualmente, el gesto de sonreír puede cambiar tu perspectiva de ese momento. Ya que lo más probable es que la otra persona responda a tu sonrisa con otra, siguiendo una ley del espejo que genera una retroalimentación de reconocimiento que eleva la autoestima. Al fin y al cabo somos seres sociales por naturaleza.
  10. Intenta no describir la realidad en términos absolutos de «siempre» o «nunca». Puesto que conceptos como «todo» o «nada» tampoco se ajustan a una existencia rica en matices. Con frecuencia, este lenguaje es fruto de una baja autoestima que potencia la visión en forma de túnel ante los problemas. Una visión que nos lleva a creer que sólo existe una única opción ante una situación determinada. En ese caso, amplía la perspectiva, busca otras opciones. Seguro que las encontrarás.

El apoyo psicológico también es un recurso muy importante para fortalecer una autoestima media o baja a través del autoconocimiento. Si crees que tu problema con la autoestima se hace demasiado intenso es el momento de pedir ayuda profesional para lograr potenciarla y encontrarte mejor contigo mismo.


Compártenos en tus redes: