Terapia para dificultades sexuales

La terapia sexual es mucho más que un tratamiento enfocado en las relaciones sexuales. También aborda la sexualidad. ¿A qué llamamos sexo? ¿A qué llamamos sexualidad? El ámbito de la sexualidad va mucho más allá del sexo o el acto sexual en sí y abarca un amplio espectro de temáticas. Nos referimos a cualquier aspecto que pudiera estar relacionado con la vida sexual de una persona: la práctica del sexo, las diferentes formas de obtener placer, la orientación sexual, el género o identidad sexual, etc.

Hablar sobre nuestra sexualidad no siempre es fácil, incluso con un profesional, ya que supone desnudarse y enseñar un aspecto muy privado de nuestra intimidad que ha sido más que condicionado por la sociedad. Es un tema rodeado de prejuicios y tabús que no facilitan el hablar siempre con naturalidad.

En ifeel queremos ofrecerte un espacio libre de juicios, donde podrás tener un terapeuta a tu alcance en todo momento. En tu chat privado, podrás expresarte con libertad y transmitir todas tus preocupaciones de una forma inmediata, cómoda y confidencial. Podrás escribirle a tu terapeuta cuantos mensajes desees, siempre que la situación lo requiera, y recibirás respuestas a lo largo del día. Nuestros psicólogos especializados te ofrecerán pautas y herramientas que te ayudarán a afrontar tus dificultades sexuales, para que logres vivir tu día a día de la forma más sana posible.

  • Que es la sexualidad

    La sexualidad es un término que tendemos a asociar al sexo, pero va mucho más allá. En los humanos ésta va cambiando y desarrollándose a lo largo de toda la vida (desde que nacemos hasta que morimos).

    La sexualidad engloba tres vertientes principales, todas interrelacionadas entre sí: biológica, psicológica y social. Por eso, es importante tener en cuenta todos los factores que condicionan la sexualidad y la expresión de la misma en cada persona, como lo son la sexualidad manifestada en un momento concreto de la vida, en un lugar concreto del mundo, o dentro de una sociedad y un cuerpo determinado. Una terapia sexual o basada en la sexualidad nos ayuda a abordar estos tres frentes abiertos.

  • Dificultades sexuales como individuo o opareja

    ¿Qué significan estas siglas? Se refieren al colectivo de “Lesbianas, Gays, Transexuales o Transgéneros, Bisexuales, Intersexuales y Queer(término del inglés que significa minoría, e incluye todas esas personas que por una razón y otra no se incluyen en las categorías anteriores)”.

    A día de hoy, son muchas las personas que todavía sufren o han sufrido aislamiento y discriminación por tratar de expresar su verdadero “yo”, que terminan por sentirse culpables por lo que sienten o lo que son. Personas que, por miedo a la reacción de su entorno o por cómo han sido educados, no saben cómo afrontar su orientación sexual.

  • Dificultades asociadas al colectivo LGBTIQ

    Si bien es verdad que en la pareja es donde con frecuencia se manifiestan muchas de nuestras barreras o dificultades sexuales, la sexualidad también ocurre sin necesidad de que haya otra persona involucrada más allá de nosotros mismos.

    • Exceso o falta de deseo sexual
    • Problemas de comunicación o atracción sexual
    • Dificultades para obtener placer, disfrutar del sexo o alcanzar el orgasmo: culpa, prejuicios, complejos, inseguridades, incapacidad para relajarse, disfunción eréctil o problemas de erección etc.
    • Problemas médicos o fisiológicos, asociados a una medicación concreta o trastorno
    • Uso de diferentes prácticas o técnicas sexuales: filias, parafilias, masturbación, juguetes sexuales…
    • Dudas o consultas acerca de la propia identidad u orientación sexual
    • Experiencias traumáticas

    Las terapias sexuales son las que, mediante la consulta con el especialista, identifican estos problemas y aportan soluciones para lograr llevar una vida sexual mucho más sana.

  • Como me puede ayudar un profesional

    Un psicólogo se encarga de facilitar un entorno en el que puedas hablar con total libertad sobre cómo te sientes, donde la aceptación y comprensión del propio cuerpo, así como de la propia sexualidad, se vuelve algo fundamental. Por eso, la terapia sexual va mucho más allá de lo que podemos pensar en un primer instante.

    El psicólogo ayuda a mejorar la comunicación con el fin de transmitir mejor los deseos e intereses de cada individuo. Se encarga de ayudarte a experimentar una sexualidad libre de prejuicios, culpa o malestares, y te orienta para que puedas construir una sexualidad saludable con la que puedas sentirte en paz.