Terapia online contra la ansiedad

La terapia contra la ansiedad es una de las soluciones médicas más habituales en la sociedad moderna. La ansiedad es una especie de alarma que nuestro propio cuerpo dispara, manifestándose de diferentes formas, tanto a nivel físico como emocional. Ésta nos lleva a reaccionar a situaciones cotidianas o habituales como si nos encontráramos ante una situación peligrosa o extrema. Los niveles de intensidad pueden ser variados, y es habitual que aparezca incluso en situaciones que antes no suponían ningún problema para nosotros.

Todos experimentamos ansiedad en determinados momentos de nuestra vida. El mayor problema surge cuando esto se alarga en el tiempo y nos sentimos bloqueadosinseguros, e incapaces de enfrentar situaciones cotidianas, afectando negativamente la forma en la que construimos nuestro mundo.

ifeel te permite tener a un terapeuta especializado a tu alcance en todo momento. En tu chat privado podrás expresar tus emociones y preocupaciones de forma inmediata, cómoda y confidencial. Podrás escribirle a tu terapeuta cuantos mensajes desees, siempre que lo necesites, y recibirás respuestas a lo largo del día. Nuestros psicólogos te ofrecerán pautas y herramientas que te ayudarán a manejar la ansiedad y paliar los síntomas, cambiando hábitos y dinámicas para que puedas afrontar tus problemas y vivir tu día a día de la forma más sana posible.

  • Que es la ansiedad

    La ansiedad es un mecanismo defensivo. El principal problema tiene lugar cuando ésta se dispara y nos incapacita de alguna manera, no tanto como consecuencia de la exposición a un estímulo amenazante externo, sino como consecuencia del mundo interior de cada uno: los pensamientos que generamos, las explicaciones o interpretaciones que construimos acerca de lo que ocurre a nuestro alrededor, las cosas que decimos sobre nosotros mismos…  Es necesario especificar que también puede sentirse ansiedad asociada a diferentes dificultades (como una fobia -entre otras-), pero el tratamiento para este tipo de ansiedad es diferente.

    Lo ideal es abordar la problemática antes de que se convierta en motivo de sufrimiento excesivo, para evitar que vaya a más y que el sentimiento de nerviosismoincapacidadbloqueo o falta de control, se traslade a otras áreas de nuestras vidas. Por eso, es positivo detectar la presencia de la ansiedad rápidamente y realizar un tratamiento efectivo contra ésta.

  • Sintomas de la ansiedad

    Puede que estés sufriendo de ansiedad y ni siquiera seas consciente de ello. Es más habitual de lo que parece y puede confundirse con otros estados emocionales.

    Detectar su presencia nos ayuda a comprender y abordar el problema rápidamente.  Lo primero que debes saber es que puedes experimentar síntomas fisiológicos, cognitivos o emocionales.

    • Taquicardia, pulso elevado, dificultad para respirar, sudoración excesiva, tensión muscular, mareos, naúseas o vómitos, problemas gastrointestinales, dolores de cabeza, temblores.
    • Irritabilidad, dificultades para concentrarse o dormir, preocupación constante, fatiga debido a la falta de descanso, miedo a que ocurra lo peor, pensamientos negativos recurrentes o auto-incapacitantes.
    • Nerviosismo, inquietud o impaciencia extrema, pánico o temor excesivo ante situaciones cotidianas, tristeza, sensación de bloqueo, pérdida de control o angustia.
    • La ansiedad también se relaciona con alteraciones en el apetito o el sueño: no ser capaz de comer, hacerlo en exceso o de forma compulsiva; insomnio, despertarse durante la noche, levantarse con la sensación de no haber descansado…

    Experimentar estos síntomas un día puntual no es significativo y entra dentro de la normalidad. Sin embargo, cuando se sufre un trastorno, estos síntomas pueden aparecer de forma aguda o llamativa una vez cada cierto tiempo, o visitarnos de forma recurrente, y suelen estar asociados a un miedo (no siempre consciente) que se vive con intensidad.

    Cuando nos impiden mantener nuestro día a día con normalidad o nos alejan de nuestros objetivos vitales, es importante hacer una parada y abordar la situación. Si sientes estos síntomas, te aconsejamos que te pongas en manos de un psicólogo y consideres una terapia contra la ansiedad.

  • Causas de la ansiedad

    Las causas de la ansiedad pueden ser variadas y dependen de las características genéticas y de personalidad de cada persona, así como de su historia vital y familiar. Incluso algunas enfermedades o problemas médicos pueden estar relacionadas con su aparición.

    Hablamos, por tanto, del papel de factores biológicos y genéticos, como también de procesos de aprendizaje que desarrollamos desde la infancia hasta la madurez: patrones relacionales o del afrontamiento del estrés, estilo de vida, factores ambientales (contexto y redes de apoyo…), etc.

    Enfrentarse a situaciones traumáticas, estresantes o cambios significativos puede resultar determinante. El consumo de drogas o incluso el propio estilo o ritmo de vida, pueden suponer también motivos suficientes de cara a desarrollar un problema de ansiedad, requiriendo una terapia con un profesional especializado.

  • Tipos de ansiedad

    La ansiedad se manifiesta de muchas formas, aunque no siempre asociada a un trastorno específico. Algunos de los cuadros clínicos más habituales son: trastorno de ansiedad generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo, fobia social, fobia específica, agorafobia, muy asociada también al trastorno de estrés postraumático, etc.

    De alguna forma, la ansiedad nos lleva a vivir el día a día desde el miedo, lo que acaba por afectar a diferentes áreas de nuestra vida.

  • Como me puede ayudar un profesional

    La ansiedad es una de las razones que acerca a más personas a la consulta del psicólogo. Se han realizado múltiples estudios que permiten que el abordaje terapéutico de la ansiedad tenga habitualmente efectos muy positivos.

    La terapia contra la ansiedad ayuda a frenar y paliar los síntomas, enseñándonos a abordar las situaciones estresantes o los malestares de una forma diferente a la habitual.

    Se crean nuevos pensamientos o explicaciones que reducen y deconstruyen los pensamientos negativos o destructivos que nos incapacitan.

    La gestión de las emociones cambia, se aprende a identificar lo que sentimos en cada momento, y descubrimos nuevas formas de expresión emocional o de gestión de conflictos.

    Todo ello genera cambios en la rutina diaria y las dinámicas relacionales con las personas que nos rodean, ayudándonos a encontrar la tranquilidad y el equilibrio, e impedir que sea el miedo quien maneje nuestro día a día.