SEXUALIDAD: TERAPIA SEXUAL ONLINE

Terapia psicológica para dificultades sexuales como individuo, pareja o asociado al colectivo LGTBIQ

¿A qué llamamos sexo? ¿A qué llamamos sexualidad? El ámbito de la sexualidad va más allá del sexo o el acto sexual en sí, abarca un amplio espectro de temáticas, nos referimos a cualquier aspecto que pudiera tener que ver con la vida sexual de una persona: la práctica del sexo, las diferentes formas de obtener placer, la orientación sexual, el género o identidad sexual, etc.

Hablar sobre nuestra sexualidad no siempre es fácil, incluso con un profesional, supone desnudarse y enseñar un aspecto muy privado de nuestra intimidad que ha sido más que condicionado por la sociedad. Es un tema rodeado de prejuicios y tabús que no facilitan el hablar siempre con naturalidad.

Por eso queremos ofrecerte un espacio libre de juicios, en el que puedas expresarte con libertad, sentirte comprendido, y recibir ayuda cuando las circunstancias lo requieran. Un lugar donde poder ser quien eres realmente y donde hablar sobre lo que te preocupa de tu vida sexual.

Terapia Profesional y totalmente Anónima

La sexualidad es un término que tendemos a asociar al sexo pero va mucho más allá. La sexualidad humana va cambiando y desarrollándose a lo largo de toda la vida (desde que nacemos hasta que morimos).

Engloba tres vertientes principales, todas interrelacionadas entre sí: biológica, psicológica y social. Por eso es importante tener en cuenta todos los factores que condicionan la sexualidad y la expresión de la misma en una persona, la sexualidad manifestada en un momento concreto de la vida, en un lugar concreto del mundo, dentro de una sociedad y un cuerpo determinado.

¿Qué significan estas siglas? Se refieren al colectivo de “Lesbianas, Gays, Transexuales o Transgéneros, Bisexuales, Intersexuales y Queer (término del inglés que significa minoría, e incluye todas esas personas que por una razón y otra no se incluyen en las categorías anteriores)”.

A día de hoy, son muchas las personas que todavía sufren o han sufrido aislamiento y discriminación por tratar de ser quienes son, que se perciben culpables por sentir o ser. Personas que, por miedo a la reacción de su entorno o por cómo han sido educados, no saben cómo afrontar su orientación sexual.

Si bien es verdad que en la pareja es donde con frecuencia se ponen de manifiesto muchas de nuestras barreras o dificultades sexuales, la sexualidad también ocurre sin necesidad de que haya otra persona involucrada más allá de nosotros mismos.

  • Exceso o falta de deseo sexual
  • Problemas de comunicación o atracción sexual
  • Dificultades para obtener placer, disfrutar del sexo o alcanzar el orgasmo: culpa, prejuicios, complejos, inseguridades, incapacidad para relajarse, disfunción eréctil o problemas de erección etc.
  • Problemas médicos o fisiológicos, asociados a una medicación concreta o trastorno
  • Uso de diferentes prácticas o técnicas sexuales: filias, parafilias, masturbación, juguetes sexuales…
  • Dudas o consultas acerca de la propia identidad u orientación sexual
  • Experiencias traumáticas

Un psicólogo se encarga de facilitar un entorno en el que hablar con total libertad sobre cómo se siente cada uno, donde la aceptación y comprensión del propio cuerpo, así como de la propia sexualidad, se vuelve algo fundamental.

Colabora de cara a mejorar comunicación de cara a transmitir mejor los deseos e intereses de cada individuo.

El psicólogo se encarga de ayuda a experimentar una sexualidad libre de prejuicios, culpa o malestares, te ayuda a construir una sexualidad saludable con la que tú puedas sentirte en paz.