Navidad sin niños

Por Ana Heredia Carrasco (psicóloga)
Publicado 27 de diciembre de 2018

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La Navidad es un momento difícil para las parejas que están en un proceso de fertilidad. Estas fiestas incluyen reuniones familiares, reuniones con amigos, eventos creados para los niños como la llegada de los Reyes Magos y revisión de los propósitos hechos en el año.

 

La felicidad de la Navidad

 

Puede que durante estas semanas de diciembre estés pensando en cómo vas a afrontar todos los eventos navideños sin un bebé en casa. Si durante este año tu pareja y tú habéis girado en torno al objetivo de ser padres y no se ha cumplido, puede que os cueste disfrutar de la Navidad.

 

Es normal que el estado emocional no acompañe. Tranquilos, en un futuro miraréis atrás y seréis conscientes de que el esfuerzo mereció la pena para conseguir tener a vuestro hijo. Mientras llegáis a ese punto, conviene que os cuidéis y os toméis un respiro.

 

En Navidad es común que nos sintamos fuera de lugar al no compartir el estado de felicidad que parece invadir a todo el mundo. “Tienes que” estar contento, te tiene que apetecer salir mucho y debes ver a todos los que hace meses que no ves. Nada más lejos de la realidad.

 

La vida sigue, independientemente de la fecha en la que estemos. No podemos meter nuestras emociones en un botecito y cerrarlo hasta que llegue el 7 de Enero.

 

Las reuniones familiares

 

Algunas recomendaciones para afrontar y poder disfrutar estas situaciones con tranquilidad son las siguientes:

 

  • En las reuniones con familiares y amigos contesta a lo que quieras y a quien quieras. Sois mucho más que dos personas que están pasando por un proceso de fertilidad. Podéis poner al día a los demás sobre lo que os apetezca, sin centrar toda la atención en la reproducción asistida.

 

  • Pon límites a las personas que insistan en saber o en hacer comentarios cuando ya hayas expresado tu malestar. Si ellos no lo entienden, tendrás que explicárselo de otra forma. Puedes afrontar estas preguntas indiscretas con un Agradezco tu preocupación, nosotros esperamos ser padres pronto. También podéis comunicarles que Ya estamos haciendo todo lo necesario y nos gustaría mucho poder hablar de otras cosas. Se trata de contestar de forma asertiva pero sin dar más detalles de los suficientes.

 

  • Si tienes mil compromisos y no te apetece ir, “decir no” puede ser la mejor opción para dedicar estas fiestas a lo que realmente quieres. Puede que te haga ilusión hacer un viaje, practicar un deporte, leer o ir al cine. Prioriza los eventos a los que te apetece ir y el resto… ¡otro año será!

  • Si los tratamientos de reproducción asistida os están suponiendo un gran esfuerzo económico, el consumismo navideño puede generarte algo de ansiedad. Puedes pensar en regalos alternativos como preparar una cena, una actividad juntos, algo que puedas preparar con tus manos. Quizá los tuyos agradezcan mucho más estos regalos personalizados y evitarás que tu bolsillo se resienta.

 

  • Piensa en lo que sí has conseguido este año. Cuando llevamos tiempo esforzándonos por conseguir algo, nos cuesta observar los avances que hemos conseguido. Estamos focalizados en el objetivo final. Ese objetivo no va a perderse en el camino y mientras tanto puedes hacer balance del año prestando atención a aquello que sí has conseguido.

 

  • Evita compararte con los demás. Fotos de grandes familias unidas, grupos de amigos entrañables, vacaciones en la nieve con los más pequeños… Solemos potenciar aquellos aspectos positivos de nuestra vida y  “no es oro todo lo que reluce”. Céntrate en tu proceso, en tus vivencias, en tu manera de afrontar la vida. Lo más valioso que tenemos es que cada uno de nosotros es único.

 

Propósitos de año nuevo

 

El inicio de un nuevo año es un buen momento para revisar si vuestro plan para ser padres es el adecuado o, si de lo contrario, podéis mejorar algo. Probablemente ya lo estéis haciendo lo mejor que sabéis. También os puede ayudar reservar un momento de tranquilidad para revisar vuestra estrategia con perspectiva. Haceos estas preguntas: ¿Estamos tomando las decisiones adecuadas?, ¿estamos cuidando nuestra relación de pareja?, ¿podemos hacer algo para mejorar nuestra vivencia del proceso? Por supuesto, no olvidéis el resto de aspectos de vuestra vida.

 


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