La creatividad, el motor que nos permite avanzar

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La creatividad es una capacidad puramente humana que se manifiesta en numerosas facetas de nuestra vida. Quizá te parezca que es algo superficial, algo que solo tiene que ver con el bricolage o con colorear mandalas en nuestro tiempo libre, por poner solo dos ejemplos. Sin embargo, se trata de una característica psicológica sin la cual nuestro avance como especie no habría sido posible.

Piénsalo de este modo: ¿a dónde hubiera llegado la humanidad sin la creatividad? Lo que caracteriza al ser humano, al fin y al cabo, es que es el resultado formidable de un larguísimo proceso de evolución. La evolución es cambio y el cambio, la llegada constante de lo nuevo, el intento incansable hasta alcanzar los objetivos -sean los que sean- no son posibles sin la creatividad.

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Como mencionábamos al principio, donde más costumbre tenemos de apreciar, percibir, y potenciar la creatividad es en todo lo relacionado con el mundo del arte y también del diseño. ¿Qué es lo que está diseñado por un diseñador? Mira a tu alrededor: absolutamente todo lo que ves. Imagina la de creatividad e ingenio que hay únicamente entre las cuatro paredes que estás ocupando ahora mismo. La creatividad se plasma en toda la vida humana, en todo lo que te rodea.

Creatividad básica

Desde que los humanos dimos nuestros primeros pasos hemos estado ofreciendo muestras de una creatividad realmente deslumbrante. Sin ir más lejos, inventar una rueda o fabricar un cuenco pueden parecerte hoy en día dos acciones relativamente simples dentro del campo de la ingeniería o el diseño industrial pero, en realidad, son dos prodigios evolutivos que hubieran sido imposibles sin una capacidad cerebral suficientemente avanzada, como es la del homo sapiens sapiens.

Sin embargo, si crear un artilugio esférico que favorece el transporte de mercancías y fabricar un objeto cóncavo que permite beber con algo que nos sean las propias manos o una hoja grande enrollada te parece de Premio Nobel cuando lo examinas de cerca, no quieras ni pensar lo que supone… pintar un bisonte en la pared: ¡es el remate de los remates!

Hay animales capaces de poner ciertas habilidades tecnológicas a su servicio: los castores fabrican fuertes dignos del lejano oeste, las hormigas y los pájaros compiten con ellos en arquitectura animal y casi es mejor no pararnos a pensar en lo que son capaces de hacer ciertos primates con lo que encuentran a su alrededor. Pero pintar intencionadamente y reproducir con ello la realidad que vemos o imaginamos es algo enormemente trascendente que distingue a la creatividad humana de la animal.

Afirmémoslo solemnemente: el ser humano se hizo humano en el momento en que empuñó un pincel prehistórico y lo embadurnó en un pigmento elaborado exclusivamente para algo tan inocente como pintar. Da igual la función con que fueron pensadas (primero) y ejecutadas (después) las pinturas rupestres que podemos observar en diferentes cavernas a lo largo y ancho del planeta. Al fin y al cabo, resulta difícil llegar a una conclusión definitiva sobre si esos trazos fueron hechos con un fin religioso, estético, esotérico o una mezcla de todo un poco. De lo que no hay duda es de que las pinturas rupestres son un reflejo más -muy relevante debido a su antigüedad- de la importancia que la creatividad ha tenido en la evolución de la especie humana.

Por eso, a pesar de la costumbre de asociarla preferentemente con el mundo de lo artístico, lo cierto es que la creatividad abarca muchas más cosas, de ahí que podamos examinarla también desde un punto de vista más pragmático, es decir, más relacionado con lo que tiene de “útil” o “productivo”.

Pero… ¿qué es la creatividad?

Este puede ser un buen momento para que obligues a tus neuronas a ser creativas. De este modo, vamos a ponerlas a hacer un ejercicio de lo que podríamos llamar informalmente “metacreatividad”: utilizar nuestra capacidad creativa para esbozar una definición de lo que entendemos por creatividad.

¿Te animas? Perfecto. Detén aquí tu lectura y tómate unos segundos, minutos o lo que necesites para pensar cómo definirías tú la idea de creatividad. No te angusties, no es ningún examen de física cuántica, es ejercitar un poco el cerebro. Más allá de lo bonita que es la palabra, plantéate para tus adentros -o comparte tus conclusiones con quien quieras- esta pregunta: ¿qué es eso de la creatividad?

En el blog de ifeel también hemos hecho el ejercicio. Así, intuitivamente, podríamos entenderla como la capacidad para generar nuevos resultados materiales o inmateriales, en cualquier contexto, aunque no exista previamente una finalidad determinada para ello.

Como ya hemos dicho, esto se ve claramente en el contexto estético y artístico: diseño de moda, bellas artes, dirección de cine, literatura, composición de música… Por supuesto, la creatividad tiene innumerables manifestaciones, a veces realmente explosivas, en el campo del arte, pero la capacidad para crear, generar, explorar y encontrar nuevos caminos no finaliza en la actividad de los artistas y artesanos.

Si seguimos con nuestro ejercicio “metacreativo” podemos llegar a la conclusión de que creatividad es generar un objeto material o elicitar (esta palabra es muy de psicólogo, no te asustes) una conducta. También puede quedarse meramente en un proceso interno de tipo cognitivo y, de hecho, esto siempre está presente, independientemente del resultado de ese proceso. No en vano existe una estrecha relación entre el concepto de creatividad y la actividad cerebral: ¿qué son el proceso de sinapsis (conexiones entre neuronas) y la plasticidad cerebral sino un ejercicio biológico de creatividad… que tiene lugar a cada segundo de nuestras vidas?

Como ves, la creatividad no es algo simplemente estético: implica importantes procesos cognitivos relacionados con la planificación, la toma de decisiones y solución de problemas. Además, está relacionada con nuestra capacidad crítica y, por tanto, de análisis. Además, está relacionada con todo el campo de las emociones positivas, por ejemplo con el flujo (flow, por si te lo encuentras así en los buscadores).

La famosa técnica de la tormenta de ideas es un buen ejercicio para fomentar la creatividad, ya que cosiste en dar rienda suelta a tu pensamiento generando tantas propuestas ante una cuestión como sea posible, de forma espontánea y sin coartar ese surtidor de respuestas con juicios o comentarios. Las tormentas -incluyendo las de ideas- son brillantes espacios de creatividad.

También podemos fomentarla a partir de la expresión traducida literalmente del inglés “pensar fuera de la caja”. Cuando pensamos fuera de la caja vamos más allá de lo establecido -la famosa zona de confort de la que tanto has oído hablar en los libros de autoayuda y los tutoriales de internet. Esto nos permite otear desde perspectivas no previstas, por muy absurdas o estériles que parezcan en un primer momento. En otras palabras, por mucha neblina que intuyamos que hay ocultando la vista desde ese “mirador”. Prueba a introducir en tu vida cotidiana este nuevo hábito mental: sorprenderte de lo conocido, asombrarte por lo habitual. Tu cerebro ávido de novedades te recompensará por ello.

Más allá de la definición

Así pues, ¿qué más sabemos de la creatividad? Que bien canalizada es maravillosa, genera satisfacción y sensación de autoeficacia en aquellas personas que la ponen en práctica. Permite avanzar, es un signo de flexibilidad mental (y, por tanto, de apertura a la experiencia, que es uno de los cinco grandes rasgos de los que se compone la personalidad). La creatividad es la capacidad para ver diferentes alternativas de respuesta ante un problema, así que no es cualidad para cerrados.

No olvidamos tampoco su componente filosófico: la creatividad consiste en generar algo nuevo a partir de lo existente o bien generar algo nuevo a partir de la nada (si bien la idea de “nada” es bastante relativa, aunque ¡que no cunda el pánico! No entraremos ahora en ella).

Y más, muchas más cosas, por ejemplo:

-La creatividad puede ser desbordante y no siempre conduce a conseguir resultados “útiles”.

-La creatividad se entrena, se practica, se potencia. Todos los seres humanos la tienen, no solo aquellos que “saben dibujar”.

-La creatividad –al estar relacionada con el talento– puede ser un arma de doble filo.   

-La creatividad es algo que recubre nuestras habilidades.

-La creatividad es el germen de la diversidad.

-La creatividad es la gasolina que nos está moviendo cuando no nos conformamos con algo.

 

En definitiva, la creatividad es una cualidad importante que tú también posees y que, si la desarrollas, si la conectas con tus gustos y valores, si le das un espacio, puede resultar enormemente enriquecedora en múltiples aspectos de tu vida cotidiana y tus relaciones. Si necesitas ayuda para desarrollarla es algo con lo que los psicólogos y psicólogas podemos ayudarte: al fin y al cabo estamos aquí para ayudarte a potenciar lo mejor de ti.

 

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