Hombres y reproducción asistida

Por Ana Heredia Carrasco (psicóloga)
Publicado 12 de diciembre de 2018

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Las parejas acuden a las técnicas de reproducción asistida para conseguir ser padres tras llevar un tiempo intentándolo juntos sin éxito. La realidad es que, una vez se inician los tratamientos, los hombres parecen pasar a un segundo plano.

 

Independientemente del diagnóstico, será la mujer la que reciba la mayoría de los procedimientos médicos, acaparando toda la atención de familiares, amigos y equipo médico. Retomando lo que llevó a la pareja a realizar un tratamiento, es importante recordar que los dos están llevando a cabo un proyecto compartido.

 

Involucrar a ambos en cada paso será imprescindible para el éxito del tratamiento, el embarazo y la posterior llegada del bebé, manteniendo el clima de bienestar en la pareja.

 

 

Los hombres también sienten

 

Los tratamientos de fertilidad se consideran un evento estresante en la vida de las parejas. Cada persona, independientemente del sexo, es diferente y tiene sus propias estrategias de afrontamiento. En un gran porcentaje de parejas, los hombres tienden a expresar menos sus emociones que las mujeres. Ellos utilizan el afrontamiento basado en el problema y no tanto en la emoción. Es decir, recurren a posibles soluciones al problema en lugar de compartirlo con familiares y amigos en busca de apoyo emocional.

 

Cuando avanzan en los tratamientos reproductivos, algunos hombres expresan su frustración al no saber cómo ayudar a sus parejas. En estos casos los hombres han adquirido un rol de protector de su pareja evitando expresar, ellos también, emociones negativas.

 

La realidad es que aquí las mujeres quizá simplemente esperan ser escuchadas, pero los hombres intentan dar una solución a esa preocupación. Estos dos estilos de afrontamiento chocan y ambos se sienten incomprendidos, pudiendo afectar a la comunicación y, en definitiva, a la relación de pareja.

 

A menudo se dan malentendidos y la mujer puede pensar que su pareja no se involucra en el tratamiento o que no siente el mismo deseo que ella de ser padre. ¡Nada más lejos de la realidad! Ellos también sufren y se preocupan por el tratamiento. Desean tanto como ellas ser padres, solo que tienen probablemente otra forma de expresarlo.

 

Al fin y al cabo no se trata de una lucha por ver quién lo desea más y quién sufre más. El objetivo es caminar juntos para conseguir el embarazo, es un trabajo de equipo. Teniendo esto en cuenta, en pareja es importante respetar la vivencia del otro y fomentar la comunicación sincera para que el apoyo sea mutuo.

Momentos importantes para los hombres

 

Durante el tratamiento de fertilidad hay situaciones clave donde los hombres han expresado sentir cierto nivel de estrés. Entre ellos están el diagnóstico por causa masculina y la recogida de la muestra de semen.

 

Aquí aparecen la culpa y el miedo a fallar: “¿Será poca cantidad?”, “¿Será de buena calidad?”, “¿Lo habré hecho bien?”. Aunque durante el estudio de la fertilidad los hombres dan una muestra de semen, el día de la recogida de semen la experiencia tiene otro matiz.

 

El ciclo de fertilidad sigue unos pasos y el día en que se recoge la muestra probablemente será necesaria para inseminar a la mujer o para realizar la fecundación de los ovocitos obtenidos en la punción. Por tanto, la presión añadida es mayor.

 

Además, es un momento muy íntimo que se da en unas condiciones poco habituales. Aunque en los últimos años las clínicas han mejorado el clima de las habitaciones donde se realiza la recogida de semen, para algunos hombres puede ser un ambiente extraño que dificulte la excitación.

 

Otro punto importante, como hablamos previamente, es la gestión de las emociones evocadas por la infertilidad. Todo un reto para cualquier pareja. En ocasiones, no querer hacer daño a la pareja lleva a evitar hablar del tema.

 

Además puede que en las últimas semanas toda la comunicación se haya basado en el tratamiento reproductivo eliminando la posibilidad de tratar otros temas importantes para la pareja. También puede verse afectado el deseo de mantener relaciones sexuales pero, por otro lado, existe la presión de conseguir el embarazo. Y volviendo al inicio… por no herir a la otra persona evitemos expresar esto.

 

Por último, recibir una donación de semen para conseguir el embarazo es una decisión muy importante para la pareja. Los hombres pueden sentirse desplazados del proceso al no aportar su carga genética. Para ellos suele ser más difícil aceptar la donación ya que la mujer tiene la posibilidad de vivir en su cuerpo el embarazo, recuperando así la sensación de control sobre la maternidad. Es normal que aparezcan este tipo de pensamientos pero la realidad es que la función del hombre que quiere ser padre es mucho más importante y amplia que el aporte de la genética.

 

En cualquier caso, elaborar el duelo por la pérdida de la herencia genética es importante para tomar la decisión adecuada según el caso.

La voz de los hombres

 

Sorprende la cantidad de blogs y libros con experiencias en reproducción asistida desde el punto de vista femenino y la casi ausencia de testimonios de hombres. Pedro E. Jiménez rompe este rol de hombre invisible en reproducción asistida dando su testimonio a través del libro In vitro veritas, escrito junto a su mujer antes de la llegada de su primer hijo.

 

En resumen, el papel del hombre en las parejas que acuden a los tratamientos de fertilidad es muy importante. Desde ifeel os animamos a mantener una comunicación abierta con vuestra pareja, tratando aquellas preocupaciones que puedan surgir durante el proceso. Recordad que ya sois una familia de dos. Manteneros unidos será la mejor forma de conseguir vuestro objetivo: hacer crecer la familia.


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