el estigma de la salud mental en el trabajo

El estigma de la salud mental en el trabajo

El estigma de la salud mental en el trabajo consiste, resumidamente, en que los problemas de salud mental deben ser ocultados en el ámbito laboral. Esta creencia, bastante extendida, constituye un enorme desafío al que, de manera disimulada, se enfrentan muchos trabajadores cada día a la hora de acudir a su puesto o bien de buscar un empleo. 

Además, supone un enorme perjuicio para las organizaciones en la medida en que es un indicador de mal clima laboral. En este sentido, implica que la empresa no confía en las capacidades de un trabajador por el hecho de que presente un problema grave de salud mental, sin especificar o contextualizar más. Por su parte, el trabajador no percibe que la empresa sea un espacio seguro donde poder expresar abiertamente que tiene un problema de salud, independientemente de la influencia que dicho problema pueda tener o no en su rendimiento.

Queda claro que, cuando menos, el estigma de la salud mental en el trabajo es la causa de graves disfunciones corporativas que acaban afectando al último eslabón de la cadena: la cuenta de resultados y el éxito de la compañía. 

El estigma de la salud mental en el trabajo 

1. Hablar en el trabajo sobre mi diagnóstico

Para referirnos al estigma de la salud mental en el trabajo podemos hacerlo, al menos, en dos sentidos. Por un lado, estarían aquellas personas que sufren un trastorno mental grave, normalmente crónico (que puede tratarse pero no curarse), con carácter previo a su situación laboral. Es el caso, por ejemplo, de personas que padecen algún tipo de esquizofrenia, trastorno de personalidad o trastorno bipolar, entre otros. También puede ser el de quienes lo han sufrido en el pasado (por ejemplo, un episodio depresivo grave ya remitido). 

Incluso cuando estas situaciones estén adecuadamente diagnosticadas y tratadas, de modo que la salud mental de la persona está compensada, ¿es la empresa actual o futura un espacio de seguridad y confianza como para hablar abiertamente sobre ello? 

Normalmente no, como tampoco acostumbran a serlo otros ámbitos ajenos al trabajo: los trastornos mentales suelen ir acompañados de un gran estigma social, por eso la empresa no es ajena a este fenómeno. Esto los lleva a quedar silenciados de manera muy estricta cuando se trata del trabajo, especialmente si está en juego un proceso de selección o de promoción. 

problemas de salud mental en el trabajo

2. Tener problemas de salud mental debidos al trabajo

Por otro lado, el estigma de la salud mental en el trabajo alude al hecho de cómo la influencia perniciosa que el ámbito laboral tiene en nuestra salud mental queda silenciada: no queda bien decir que nuestra salud mental se resiente por problemas directamente relacionados con el trabajo, ya que percibimos que esto nos resta profesionalidad. 

calendario de bienestar laboral

De este modo, problemas clásicos como la ansiedad, el estrés, la desmotivación profunda, el aislamiento, la falta de reconocimiento o las consecuencias del acoso laboral –circunstancias que pueden llegar a causar un enorme perjuicio en nuestro bienestar psicológico– forman parte de todo aquello que no se debe admitir si se quiere prosperar en la compañía. 

Por qué sucede el estigma y cómo combatirlo

1. Vulnerabilidad: una verdad incómoda

Existe la creencia de que un buen trabajador es alguien que no tiene vulnerabilidades. Es decir, aguanta lo que le echen, no hay puntos flacos por donde el trabajo pueda dañarle. Independientemente de cuáles sean sus circunstancias fuera y dentro del trabajo, es alguien que no sucumbe al cansancio, la desmotivación, los horarios excesivos, las responsabilidades mal compartidas, la presión, la multitarea, la exigencia externa, el ambiente de competitividad, las amenazas, la falta de reconocimiento… 

Nada le afecta. Por tanto, el buen trabajador no tiene malas rachas, no sufre crisis ni preocupaciones, siempre está lúcido y descansado, no se siente inseguro respecto a sus capacidades. 

O no, pero está convencido de que admitirlo, incluso de manera contextualizada y razonable, delante de sus jefes y compañeros le hace parecer un trabajador menos cualificado, menos confiable. Alguien de quien a la empresa le conviene prescindir o a quien a la empresa le perjudicaría contratar. 

Por eso es mejor seguir callando, estirando la cuerda y aparentando que cualquier manera de trabajar es buena. Hasta que el cuerpo y la mente aguanten.

2. La ley del silencio

Ocultar los problemas más o menos graves de salud mental para salvar el tipo y la reputación contribuye a la invisibilidad del fenómeno y, por tanto, a que no se lo considere un problema real: “En esta empresa no pasan esas cosas, aquí todo va bien, por fortuna no tenemos ese problema”

Este es el primer paso para que no se tomen medidas encaminadas a la prevención y abordaje de problemas relacionados con la salud mental en el trabajo y a que se perpetúe la creencia generalizada pero nunca compartida en voz alta, de que los problemas de salud mental son un riesgo para el desarrollo profesional que debemos gestionar por nuestra cuenta. 

3. Frente al estigma, corresponsabilidad 

Por fortuna, cada vez más personas y empresas van dándose cuenta de que la filosofía de mirar para otro lado y forzar el rendimiento de los trabajadores, señalándoles indiscriminadamente al menor indicio de que su salud mental está perjudicada, va quedando en entredicho.

De este modo, cada uno desde su papel va encontrando un equilibrio entre el necesario autocuidado y el cuidado que la empresa puede proporcionar a sus trabajadores a través de una estrategia concreta de protección del bienestar psicológico, basada en una cultura empresarial amable, abierta y respetuosa. 

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Bienestar emocional para empresas

En ifeel entendemos que no es posible cuidar de la empresa sin cuidar el bienestar psicológico de sus trabajadores. Para ello, contamos con un programa de bienestar emocional para empresas, diseñado por nuestro equipo de psicólogos expertos en bienestar laboral con un objetivo principal: ayudar a las compañías a colocar la salud de los empleados en el centro de su estrategia de trabajo.  

Gracias a esta colaboración, las personas que están al frente de los departamentos de recursos humanos pueden recibir asesoramiento personalizado y basado en datos sobre cómo tomar buenas decisiones en una empresa para sacar el máximo partido de los equipos que tienen a su cargo y cuidar mejor del bienestar psicológico de las personas que los integran. 

Por otro lado, este programa ofrece a los empleados un servicio holístico de cuidado de su salud mental estructurado en diferentes niveles en función de sus necesidades. Este servicio incluye, si lo requieren, la terapia psicológica online con un psicólogo especializado en casos como el suyo. Prueba ahora nuestro programa para que puedas ver cómo podría ayudaros.

Esperamos que este post sobre el estigma de la salud mental en el trabajo te haya resultado interesante. Si quieres más información sobre nuestro programa de bienestar emocional para empresas solo tienes que solicitarla y nos pondremos en contacto con tu equipo lo antes posible.

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