{"id":4763,"date":"2020-07-21T11:55:55","date_gmt":"2020-07-21T10:55:55","guid":{"rendered":"https:\/\/ifeelonline.com\/?p=4763"},"modified":"2023-09-08T14:09:01","modified_gmt":"2023-09-08T13:09:01","slug":"4-conclusiones-del-confinamiento-con-las-que-no-te-identificas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/terapias-ifeel\/4-conclusiones-del-confinamiento-con-las-que-no-te-identificas\/","title":{"rendered":"4 conclusiones del confinamiento con las que no te identificas"},"content":{"rendered":"\n<p>Definitivamente, hay algunas conclusiones del confinamiento a las que llegan los dem\u00e1s y con las que uno no acaba de identificarse. Desde luego, el que no se consuela es porque no quiere y siempre hay quien experimenta <strong>grandes revelaciones interiores<\/strong> como consecuencia de los acontecimientos. El confinamiento ha supuesto para muchos <strong>una fuente de epifan\u00edas<\/strong>, dando lugar a una especie de teolog\u00eda social de bajo nivel materializada en <strong>frasecillas que van soltando aqu\u00ed y all\u00e1<\/strong>, con la expectativa de conseguir el asentimiento colectivo y sentirse m\u00e1s arropados en la desgracia o, acaso, en la incomodidad.<\/p>\n\n\n\n<p>A fuerza de ser repetidas, es decir, a fuerza de asentimiento,<strong> esas frasecillas van mutando poco a poco en verdades asumidas<\/strong>. Sin embargo, tambi\u00e9n despiertan la perplejidad de aquellas personas que, para bien o para mal, <strong>no se sienten identificadas<\/strong> con ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Examin\u00e9moslas con mayor detenimiento.<\/p>\n\n\n\n<h2>Algunas conclusiones del confinamiento&#8230; a las que solo llegan los dem\u00e1s<\/h2>\n\n\n\n<h3>1 Qu\u00e9 felices \u00e9ramos y no lo sab\u00edamos<\/h3>\n\n\n\n<p>Falso: no \u00e9ramos tan felices, <strong>solo viv\u00edamos m\u00e1s c\u00f3modos y m\u00e1s libres<\/strong> en algunos aspectos e igual de inc\u00f3modos y esclavizados que ahora en otros. O dicho de otro modo: \u00bft\u00fa eras feliz y no lo sab\u00edas?, \u00a1habla por ti!: <strong>yo s\u00ed sab\u00eda lo feliz que era<\/strong>, as\u00ed que no me he llevado ninguna sorpresa cuando he dejado de serlo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"708\" height=\"380\" src=\"https:\/\/ifeelonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/bethany-legg-75nbwHfDsnY-unsplash-1.jpg\" alt=\"conclusiones del confinamiento \" class=\"wp-image-4767\" srcset=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/bethany-legg-75nbwHfDsnY-unsplash-1.jpg 708w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/bethany-legg-75nbwHfDsnY-unsplash-1-300x161.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El tema ha dado de s\u00ed en la prensa sobradamente. No cabe duda de que <strong>la pandemia de Covid-19 ser\u00e1 recordada<\/strong>, entre otras cosas, como la nueva edad del oro del subg\u00e9nero period\u00edstico de opini\u00f3n. Por ah\u00ed tienes <em>\u00c9ramos felices y no lo sab\u00edamos<\/em>, la columna de \u00cd\u00f1igo Dom\u00ednguez publicada en <em>El Pa\u00eds<\/em> el 19 de marzo: <strong>una cr\u00f3nica entre humor\u00edstica y melanc\u00f3lica<\/strong> sobre la p\u00e9rdida de la felicidad (o el descubrimiento de la p\u00e9rdida de la felicidad) durante los primeros d\u00edas tras <strong>la declaraci\u00f3n del Estado de Alarma<\/strong>. Si quieres dar un salto en el tiempo y observar la visi\u00f3n opuesta, \u00e9chale un vistazo a <em>Vaya turra con la felicidad: cu\u00e1nto durar\u00e1 eso de que no lo sab\u00edamos<\/em>, de Juan Tall\u00f3n, publicado el 28 de junio en <em>Uppers.es<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<span class=\"entresacado\">Habla por ti: yo s\u00ed sab\u00eda lo feliz que era, no lo he descubierto con el confinamiento<\/span>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El tema da de s\u00ed no solo porque, como apunta Tall\u00f3n, <strong>la felicidad siempre luzca con brillo de ne\u00f3n en la industria del contenido<\/strong>. Tambi\u00e9n es porque reducir la emergencia sanitaria a que no sab\u00edamos lo felices que \u00e9ramos antes de que se iniciara es como la nueva versi\u00f3n del <strong>\u201cNo sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos\u201d<\/strong>: probablemente una de las frases m\u00e1s absurdas ascendidas a verdades del or\u00e1culo a lo largo del <strong>imparable proceso de idiotizaci\u00f3n social <\/strong>que llamamos Historia. Obvio que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, porque <strong>es imposible apreciar algo que se tiene<\/strong> de la misma manera que algo que no se tiene. Simplemente no-se-puede. Fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, <em>Qu\u00e9 felices \u00e9ramos y no lo sab\u00edamos<\/em> tambi\u00e9n es el equivalente en la pandemia al <em>No somos nadie<\/em> y <em>Dios siempre se lleva a los mejores<\/em> de los velatorios pasados de moda. Ese tipo de frases que se utilizan para <strong>flagelarse por no haber aprovechado el tiempo<\/strong>, por no haber sido agradecidos, por <strong>no haber sido lo suficientemente sabios<\/strong> como para prever que perder\u00edamos la felicidad a trav\u00e9s de, en este caso, una pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Examinar el pasado con los ojos del presente no solo es necesario, sino inevitable. Sin embargo, <strong>juzgar el pasado con los ojos del presente <\/strong>es uno de los errores m\u00e1s est\u00fapidos que se pueden cometer al pensar, tanto si <strong>la sentencia te deja por encima de tu pasado<\/strong> como si te deja por debajo. Mejor vuelve al presente y, si puedes, ent\u00e9rate de tu \u201cfelicidad\u201d de ahora. Al fin y al cabo, la de antes no va a volver.<\/p>\n\n\n\n<h3>2 La reticencia a desconfinarse se debe al miedo al virus<\/h3>\n\n\n\n<p>Ser\u00e1 en tu caso. En el de muchas otras personas la reticencia a desconfinarse se debe a su <strong>deseo de preservar las ventajas obtenidas durante el confinamiento <\/strong>en lugar de volver a las desventajas con las que viv\u00edan antes de iniciarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El pasado 2 de junio, el escritor Isaac Rosa public\u00f3 en <em>Eldiario.es<\/em> una elocuente columna titulada <em>No tienes \u2018s\u00edndome de la caba\u00f1a\u2019, es que no quieres volver a la vida de mierda<\/em>. \u00bfDecepcionado? Suele ocurrir cuando te explican las cosas sin mentirte.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"708\" height=\"380\" src=\"https:\/\/ifeelonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/robert-bye-BY34glOW7wA-unsplash-1.jpg\" alt=\"conclusiones del confinamiento \" class=\"wp-image-4765\" srcset=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/robert-bye-BY34glOW7wA-unsplash-1.jpg 708w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/robert-bye-BY34glOW7wA-unsplash-1-300x161.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la mencionada columna, Rosa hablaba precisamente de que no hay que <strong>tirar de excusas baratas o eufemismos<\/strong> para expresar con palabras nuestra verdad: no queremos salir de casa por el deseo de mantener las ventajas -pocas o muchas- que la emergencia sanitaria nos ha proporcionado <strong>en cuanto a nuestras rutinas cotidianas<\/strong>, mediatizadas principalmente por nuestra manera de trabajar antes y durante el confinamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede que t\u00fa tengas <strong>miedo a enfermar si regresas a tu din\u00e1mica laboral<\/strong> de antes, pero no pienses que esa es la raz\u00f3n m\u00e1s frecuente para el resto de personas. En realidad es como si nos estuvi\u00e9ramos dando cuenta de que lo que nos da miedo <strong>no es encontrarnos con el virus de ahora<\/strong>, sino reencontrarnos con el <em>virus<\/em> de antes.<\/p>\n\n\n\n<h3>3 Con el confinamiento me he dado cuenta del ritmo fren\u00e9tico que llevaba<\/h3>\n\n\n\n<p>Bienvenidos sean la lucidez y el <strong>despertar de la conciencia<\/strong>. Bienvenido sea dejar atr\u00e1s la negaci\u00f3n, la ingenuidad y el entumecimiento. Bienvenidos sean aterrizar, <strong>abrir los ojos y ver la realidad <\/strong>sin pringarla con capas de az\u00facar para enga\u00f1abobos. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"708\" height=\"380\" src=\"https:\/\/ifeelonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/andy-beales-BjcGdM-mjL0-unsplash-1.jpg\" alt=\"conclusiones del confinamiento \" class=\"wp-image-4766\" srcset=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/andy-beales-BjcGdM-mjL0-unsplash-1.jpg 708w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/andy-beales-BjcGdM-mjL0-unsplash-1-300x161.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero habla por ti mientras te levantas y te sacudes el polvo tras haberte ca\u00eddo del caballo, podr\u00edan decirte muchas personas: <strong>yo ya era plenamente consciente de lo mal que viv\u00eda antes de marzo de 2020<\/strong>, del ritmo fren\u00e9tico que llevaba, de la falta de calidad de vida que me daba mi organizaci\u00f3n hiperexigente del tiempo y del trabajo. El confinamiento solo ha puesto m\u00e1s de manifiesto, si cabe, <strong>ese estilo de vida imposible <\/strong>y para el que la emergencia sanitaria ha supuesto una tregua, un experimento y, m\u00e1s que una demostraci\u00f3n, una confirmaci\u00f3n por contraste.<\/p>\n\n\n\n<h3>4 Apreciamos la apertura, la flexibilidad, la improvisaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>En situaciones como la actual, muchas personas se esfuerzan por <strong>verle el lado bueno a la nueva organizaci\u00f3n del ocio<\/strong> y los planes m\u00e1s o menos complejos (l\u00e9ase, las <strong>vacaciones<\/strong>) a la que nos obliga la emergencia sanitaria. Ocurre porque, al fin y al cabo, no queda otra que <strong>adaptarse a las circunstancias <\/strong>para que el <em>show<\/em> contin\u00fae con la mejor actitud por parte de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, ahora que no sabemos <strong>si nuestro vuelo ser\u00e1 cancelado<\/strong>, ni si nos devolver\u00e1n el importe de las cancelaciones al que tenemos derecho, si al llegar a un hotel <strong>nos ordenar\u00e1n que volvamos por donde hemos venido<\/strong> porque hay un positivo o, peor a\u00fan, si nos confinar\u00e1n all\u00ed durante varias semanas porque hay un positivo; ahora que no sabemos si el pa\u00eds al que queremos viajar <strong>tendr\u00e1 abiertas las fronteras<\/strong> con el nuestro, o sabemos que all\u00ed donde queremos ir no podemos ir; ahora que hay que <strong>armarse de valor para organizar un viaje<\/strong> y hacer unas cuantas reservas\u2026 Ahora, en fin, muchos le ven el punto positivo a esta <strong>nueva dictadura del aqu\u00ed y ahora<\/strong> en cuanto a la programaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cQu\u00e9 bonito ahora estar abierto a lo inesperado, \u00bfverdad? Qu\u00e9 gran aprendizaje: ser m\u00e1s flexibles a la hora de materializar nuestros deseos. <strong>Abrazar el cambio<\/strong>, saborear el romanticismo de decidirlo todo en el \u00faltimo minuto y <strong>acoger la aventura<\/strong>. Aprovechar esta maravillosa oportunidad para aprender que nos brinda el fin del mundo y as\u00ed funcionar de <strong>una manera m\u00e1s espont\u00e1nea<\/strong>, como m\u00e1s org\u00e1nica\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<span class=\"entresacado\">A\u00f1oro la seguridad y previsibilidad. Eso hac\u00eda que los viajes fueran agradables, no la improvisaci\u00f3n<\/span>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Si eso te ayuda y lo est\u00e1s disfrutando, \u00a1tienes mucha suerte! Pero<strong> habla por ti mientras abrazas el caos<\/strong>. Porque yo no le veo ninguna ventaja a la incertidumbre, ni a la improvisaci\u00f3n, ni al riesgo, ni a la frustraci\u00f3n, ni a nada que se le parezca. Yo <strong>a\u00f1oro la seguridad<\/strong>, la comodidad, la capacidad para programar, <strong>la solidez de los preparativos<\/strong>, la previsibilidad en el cumplimiento de mis deseos a lo largo del calendario.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"708\" height=\"380\" src=\"https:\/\/ifeelonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/green-chameleon-s9CC2SKySJM-unsplash-1.jpg\" alt=\"conclusiones del confinamiento \" class=\"wp-image-4768\" srcset=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/green-chameleon-s9CC2SKySJM-unsplash-1.jpg 708w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/green-chameleon-s9CC2SKySJM-unsplash-1-300x161.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Evidentemente, antes de la pandemia exist\u00edan las cancelaciones, los cambios de planes, los planes de \u00faltima hora, <strong>las causas mayores que te arruinaban unas vacaciones<\/strong>. Pero eran excepciones. Viv\u00edamos en <strong>una estructura de previsibilidad<\/strong> que hac\u00eda que viajar (o preparar un viaje, m\u00e1s bien) fuera agradable, no al contrario. Ahora me adapto a lo que hay, qu\u00e9 remedio, pero <strong>no veo la oportunidad para nada bueno<\/strong> en esta nueva y obligada manera de funcionar.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho todo esto, tanto si te identificas con estas conclusiones del confinamiento como si juegas en el equipo contrario, lo cierto es que <strong>estamos todos en el mismo partido <\/strong>(y no parece que solo por irte al estadio de al lado vayas a poder jugar a algo diferente). Existen tantas <strong>maneras de evaluar la emergencia sanitaria<\/strong> y sus coletazos como personas la estamos sufriendo y todas son v\u00e1lidas si lo son para quien las expresa. El problema llega cuando <strong>nos abandonamos al lugar com\u00fan<\/strong> y confundimos el punto hasta el cual nuestra experiencia es compartida. Podemos estar en un grave error.<\/p>\n\n    <div class=\"xs_social_share_widget xs_share_url after_content \t\tmain_content  wslu-style-1 wslu-share-box-shaped wslu-fill-colored wslu-none wslu-share-horizontal wslu-theme-font-no wslu-main_content\">\n\n\t\t\n        <ul>\n\t\t\t        <\/ul>\n    <\/div> \n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Definitivamente, hay algunas conclusiones del confinamiento a las que llegan los dem\u00e1s y con las que uno no acaba de identificarse. Desde luego, el que no se consuela es porque no quiere y siempre hay quien experimenta grandes revelaciones interiores como consecuencia de los acontecimientos. 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