{"id":4664,"date":"2020-04-29T14:30:59","date_gmt":"2020-04-29T13:30:59","guid":{"rendered":"https:\/\/ifeelonline.com\/?p=4664"},"modified":"2023-10-16T11:19:26","modified_gmt":"2023-10-16T10:19:26","slug":"un-nuevo-idioma-para-un-tiempo-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/terapias-ifeel\/un-nuevo-idioma-para-un-tiempo-nuevo\/","title":{"rendered":"Un nuevo idioma para un tiempo nuevo"},"content":{"rendered":"\n<p>El esfuerzo imaginativo que supone <strong>pensar en el mundo de ma\u00f1ana<\/strong> es una extra\u00f1a mezcla de ilusi\u00f3n, preocupaci\u00f3n, sensatez y <strong>pura elucubraci\u00f3n<\/strong>. Nada hay m\u00e1s tentador para abstraerse de un presente desagradable \u2014y aun del que es agradable\u2014 que ponerse a <strong>divagar sobre lo siguiente que ha de venir<\/strong>. Demasiadas veces lo hacemos con la insensata convicci\u00f3n de que imaginamos con rigor, de que <strong>somos capaces de hacer predicciones ajustadas<\/strong> incluso en los contextos m\u00e1s cambiantes y, por tanto, ambiguos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, olvidamos que tras la capa de ilusi\u00f3n, tambi\u00e9n de la de miedo, <strong>lo que hay es una vaga duda<\/strong>, un intento de explicaci\u00f3n, poco m\u00e1s que un acto literario (verbal) que <strong>tiene lugar en nuestra mente, <\/strong>pero que desde luego no <em>es<\/em> la realidad.<\/p>\n\n\n\n<span class=\"entresacado\">Hemos perdido versatilidad para los tempos lentos, que exigen renuncias y esperas<\/span>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Proyectar, anticipar, \u201csaber\u201d, son <strong>inevitables impulsos de nuestra conciencia<\/strong>, no siempre deliberados, que obedecen en \u00faltima instancia a una <strong>necesidad de seguridad<\/strong> o, lo que es lo mismo, a una necesidad de doblegar nuestro miedo. Ya sea como individuos particulares o con una <strong>perspectiva hist\u00f3rica <\/strong>de nuestra especie, es decir, con una <strong>mirada filogen\u00e9tica<\/strong>, nuestra supervivencia es un fin que obliga a tener tan despierta la mente como \u00e1giles las piernas. Lo malo es que pareciera que a veces lo hacemos m\u00e1s al estilo de <strong>S\u00edsifo<\/strong> que al de heroicos supervivientes que por fin logran victorias definitivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos, m\u00e1s que seres para el miedo, <strong>seres perpetuamente desafiados por el miedo<\/strong>, retados a sobrevivir a un ciclo interminable de amenazas, interpelados m\u00e1s para la valent\u00eda que para la <strong>superaci\u00f3n<\/strong>. Somos una especie que, por el momento, se define por la <strong>naturaleza c\u00edclica de su supervivencia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La actual <strong>circunstancia de emergencia<\/strong> sanitaria no est\u00e1 hecha para el ritmo que hab\u00edamos adquirido -impetuoso, veloz, multidireccional, optimista- o m\u00e1s bien es que <strong>a fuerza de volvernos impetuosos <\/strong>y veloces hemos perdido versatilidad para los ritmos lentos, para<strong> un <em>tempo<\/em> que exige renuncias<\/strong> y esperas m\u00e1s que certezas y consumos. Estamos solo aprendiendo a padecer las caracter\u00edsticas de esa fractura, a\u00fan seguimos delimitando su per\u00edmetro, proceso ineludible hasta <strong>lograr incorporar la p\u00e9rdida a nuestra identidad<\/strong> siempre en movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El ser humano, sobre todo el llamado \u201coccidental\u201d, vive esta circunstancia <strong>abrumado por el desconcierto<\/strong>, pero tambi\u00e9n obligado a cambiar el paso de su cuerpo y de su mente, como si tuviera que aprender un nuevo idioma para su vida, <strong>una nueva manera de leer muchas cosas<\/strong>. Describir el per\u00edmetro de tantas novedades es poco a poco conocer las letras y sonidos del nuevo idioma (<strong>la nueva interpretaci\u00f3n<\/strong>) que exige la vida de ahora, aprender a <strong>pronunciarlos y escribirlos<\/strong>, primero en forma de palitroques temblorosos y ya m\u00e1s tarde ligados entre s\u00ed con mejor desempe\u00f1o caligr\u00e1fico.<br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"708\" height=\"380\" src=\"https:\/\/ifeelonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/etienne-girardet-NM0RDJceEC0-unsplash-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4666\" srcset=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/etienne-girardet-NM0RDJceEC0-unsplash-1.jpg 708w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/etienne-girardet-NM0RDJceEC0-unsplash-1-300x161.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nace en este tiempo un idioma hermano del que habl\u00e1bamos <strong>en la vida de antes<\/strong>. Le nace un dialecto al idioma que conoc\u00edamos y estamos practic\u00e1ndolo siempre con<strong> esa cautela de la provisionalidad<\/strong>, del \u201cde momento\u201d y el \u201cpor ahora\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos, en fin,<strong> familiariz\u00e1ndonos con la cautela de la espera<\/strong> para hablar en el idioma de la p\u00e9rdida que ha de ser tambi\u00e9n <strong>el idioma de la renovaci\u00f3n<\/strong>: la renovaci\u00f3n de nuestra lucidez, de <strong>nuestro estilo de vida<\/strong>, el hallazgo de un manera mejorada de interpretar <strong>los avatares que se vayan sucediendo<\/strong> hasta el fin de nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n    <div class=\"xs_social_share_widget xs_share_url after_content \t\tmain_content  wslu-style-1 wslu-share-box-shaped wslu-fill-colored wslu-none wslu-share-horizontal wslu-theme-font-no wslu-main_content\">\n\n\t\t\n        <ul>\n\t\t\t        <\/ul>\n    <\/div> \n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El esfuerzo imaginativo que supone pensar en el mundo de ma\u00f1ana es una extra\u00f1a mezcla de ilusi\u00f3n, preocupaci\u00f3n, sensatez y pura elucubraci\u00f3n. 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