{"id":3482,"date":"2018-07-11T12:51:17","date_gmt":"2018-07-11T11:51:17","guid":{"rendered":"https:\/\/ifeelonline.com\/?p=3482"},"modified":"2018-07-11T12:51:17","modified_gmt":"2018-07-11T11:51:17","slug":"el-cuerpo-donde-habitan-las-emociones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/terapias-ifeel\/ansiedad\/el-cuerpo-donde-habitan-las-emociones\/","title":{"rendered":"El cuerpo: donde habitan las emociones"},"content":{"rendered":"<div id=\"ez-toc-container\" class=\"ez-toc-v2_0_81 counter-hierarchy ez-toc-counter ez-toc-custom ez-toc-container-direction\">\n<div class=\"ez-toc-title-container\">\n<p class=\"ez-toc-title\" style=\"cursor:inherit\">Contenidos<\/p>\n<span class=\"ez-toc-title-toggle\"><a href=\"#\" class=\"ez-toc-pull-right ez-toc-btn ez-toc-btn-xs ez-toc-btn-default ez-toc-toggle\" aria-label=\"Toggle Table of Content\"><span class=\"ez-toc-js-icon-con\"><span class=\"\"><span class=\"eztoc-hide\" style=\"display:none;\">Toggle<\/span><span class=\"ez-toc-icon-toggle-span\"><svg style=\"fill: #51607e;color:#51607e\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" class=\"list-377408\" width=\"20px\" height=\"20px\" viewBox=\"0 0 24 24\" fill=\"none\"><path d=\"M6 6H4v2h2V6zm14 0H8v2h12V6zM4 11h2v2H4v-2zm16 0H8v2h12v-2zM4 16h2v2H4v-2zm16 0H8v2h12v-2z\" fill=\"currentColor\"><\/path><\/svg><svg style=\"fill: #51607e;color:#51607e\" class=\"arrow-unsorted-368013\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" width=\"10px\" height=\"10px\" viewBox=\"0 0 24 24\" version=\"1.2\" baseProfile=\"tiny\"><path d=\"M18.2 9.3l-6.2-6.3-6.2 6.3c-.2.2-.3.4-.3.7s.1.5.3.7c.2.2.4.3.7.3h11c.3 0 .5-.1.7-.3.2-.2.3-.5.3-.7s-.1-.5-.3-.7zM5.8 14.7l6.2 6.3 6.2-6.3c.2-.2.3-.5.3-.7s-.1-.5-.3-.7c-.2-.2-.4-.3-.7-.3h-11c-.3 0-.5.1-.7.3-.2.2-.3.5-.3.7s.1.5.3.7z\"\/><\/svg><\/span><\/span><\/span><\/a><\/span><\/div>\n<nav><ul class='ez-toc-list ez-toc-list-level-1 eztoc-toggle-hide-by-default' ><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-1\" href=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/terapias-ifeel\/ansiedad\/el-cuerpo-donde-habitan-las-emociones\/#%C2%BFQue_son_las_emociones_y_donde_viven\" >\u00bfQu\u00e9 son las emociones y d\u00f3nde viven?<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-2\" href=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/terapias-ifeel\/ansiedad\/el-cuerpo-donde-habitan-las-emociones\/#Las_primeras_lineas_del_mapa_de_las_emociones\" >Las primeras l\u00edneas del mapa de las emociones<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-3\" href=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/terapias-ifeel\/ansiedad\/el-cuerpo-donde-habitan-las-emociones\/#La_memoria_del_cuerpo\" >La memoria del cuerpo<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-4\" href=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/terapias-ifeel\/ansiedad\/el-cuerpo-donde-habitan-las-emociones\/#Memoria_somatica\" >Memoria som\u00e1tica<\/a><\/li><\/ul><\/nav><\/div>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Adentrarnos en el mundo del <\/span><b>cuerpo y las emociones<\/b><span style=\"font-weight: 400\"> no es una tarea f\u00e1cil. Hoy en d\u00eda, sabemos que el cuerpo es una fuente de informaci\u00f3n con memoria propia y que, adem\u00e1s, es el encargado de decirnos lo que las palabras no expresan.<\/span><\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"%C2%BFQue_son_las_emociones_y_donde_viven\"><\/span>\u00bfQu\u00e9 son las emociones y d\u00f3nde viven?<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">De hecho, \u00bfcu\u00e1ntas veces has notado que una situaci\u00f3n, un recuerdo o la misma emoci\u00f3n repercuten de forma directa en alguna parte de tu cuerpo? \u00bfTe has parado a reflexionar sobre qu\u00e9 dice de ti tu forma de sostenerte o de andar por el mundo? \u00bfPor qu\u00e9 crees que <strong>no sueles prestar atenci\u00f3n<\/strong> o te cuesta registrar en tu cuerpo lo que est\u00e1s sintiendo? Te invito a hacer un corto viaje al lugar donde habitan las emociones y las sensaciones: el cuerpo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En nuestro d\u00eda a d\u00eda, solemos andar con nuestro piloto autom\u00e1tico o en \u201cmodo resoluci\u00f3n de problemas\u201d. Pocas veces nos paramos a observar con calma qu\u00e9 notamos, qu\u00e9 postura tenemos, c\u00f3mo estamos andando, qu\u00e9 parte de nuestro cuerpo tiene m\u00e1s tensi\u00f3n y cu\u00e1l est\u00e1 m\u00e1s relajada, d\u00f3nde notamos m\u00e1s o menos peso, si notamos o no diferencias de temperatura o cu\u00e1les son nuestros puntos de apoyo. Por extensi\u00f3n, tampoco somos conscientes de que esta realidad nos est\u00e1 privando de una gran cantidad de informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo nos sentimos, qu\u00e9 estamos proyectando y qu\u00e9 necesitamos. <\/span><\/p>\n<h2><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3505 size-full\" src=\"https:\/\/ifeelonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-2.jpg\" alt=\"donde habitan las emociones \" width=\"1365\" height=\"2048\" srcset=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-2.jpg 1365w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-2-200x300.jpg 200w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-2-768x1152.jpg 768w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-2-683x1024.jpg 683w\" sizes=\"auto, (max-width: 1365px) 100vw, 1365px\" \/><\/h2>\n<h3><b>El lenguaje entre cerebro, emociones y cuerpo<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Si hablamos del cuerpo, tenemos que hablar de las emociones. Podr\u00edamos decir que, dentro de la relaci\u00f3n que se establece entre ambos, es <\/span><b>el cuerpo el encargado de reflejar nuestras emociones en forma de sensaciones<\/b><span style=\"font-weight: 400\">. Inmediatamente despu\u00e9s, aparecer\u00e1 el cerebro para darle sentido a tales sensaciones y, posteriormente, nuestra conducta reflejar\u00e1 qu\u00e9 es lo que hemos decidido hacer con todo esto. El resultado final depender\u00e1 much\u00edsimo de si vivimos esas <strong>sensaciones como agradables o desagradables<\/strong> y esto conducir\u00e1 nuestras reacciones, \u00a0que pueden ir desde la evitaci\u00f3n m\u00e1s absoluta de estas sensaciones a la movilizaci\u00f3n para su b\u00fasqueda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Si hacemos un ejercicio de investigaci\u00f3n respecto a esta relaci\u00f3n entre emociones, cerebro y sensaciones, descubriremos que determinadas circunstancias o recuerdos tienen repercusiones directas en nuestro est\u00f3mago. Otras veces, notaremos c\u00f3mo nuestras comisuras se descuelgan en forma de tristeza o sentiremos un nudo en la garganta que nos recuerda lo que no pudimos decir o lo que estamos callando. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Nuestros hombros tambi\u00e9n saben lo que es soportar <strong>la carga o responsabilidad emocional de cuidar de otros<\/strong>. En ocasiones, nuestro cuerpo toma las riendas de determinadas situaciones y por razones que seguramente solo \u00e9l conoce se enfrenta a la raz\u00f3n y se niega a hacer cosas muy concretas. Por su parte, <\/span><b>las creencias<\/b><span style=\"font-weight: 400\"> que tenemos sobre nosotros mismos tambi\u00e9n se ven reflejadas en nuestro cuerpo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Observa tu cuerpo, tu postura, tu respiraci\u00f3n y tus sensaciones cuando verbalizas mensajes autocr\u00edticos del estilo de \u201cno soy bueno\u201d o \u201cno merezco que las cosas me salgan bien\u201d.<\/span><\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Las_primeras_lineas_del_mapa_de_las_emociones\"><\/span><b>Las primeras l\u00edneas del mapa de las emociones<\/b><span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Las bases que condicionan la relaci\u00f3n que se establece entre nuestro cerebro y nuestro cuerpo se registran en nuestros <\/span><b>primeros a\u00f1os de vida<\/b><span style=\"font-weight: 400\">. Manuel Hern\u00e1ndez, un importante psic\u00f3logo y bi\u00f3logo interesado en el estudio de la <strong>neurobiolog\u00eda del apego<\/strong>, nos recuerda que las primeras relaciones que se establecen entre la madre y el hijo son puramente f\u00edsicas y que las estrategias de regulaci\u00f3n emocional que pongan en marcha los cuidadores van a condicionar nuestra regulaci\u00f3n adulta. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cuando somos ni\u00f1os, no sabemos qu\u00e9 es lo que nos pasa: un beb\u00e9 simplemente llora y necesita que alguien le ayude a organizar su sistema. De esta manera, cuando los cuidadores est\u00e1n en sinton\u00eda con el ni\u00f1o, <strong>no solo cubren su necesidad, sino que la hacen expl\u00edcita<\/strong>: \u201cEsta llantina, cari\u00f1o, es porque tienes sue\u00f1o\u201d, \u201cest\u00e1s llorando porque tienes hambre\u201d o \u201cnecesitas dormir porque est\u00e1s cansado\u201d. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cuando existe un di\u00e1logo reflexivo por parte de nuestras figuras de apego, aprendemos a descifrar qu\u00e9 es lo que nos ocurre y c\u00f3mo podemos darle respuesta. Cristina Cort\u00e9s, psic\u00f3loga especializada en psicolog\u00eda perinatal, asegura que el hecho de haber comprobado en nuestra ni\u00f1ez que nuestras emociones eran vistas por unos cuidadores sint\u00f3nicos habr\u00e1 generado en nosotros sensaciones de <\/span><b>\u201chabernos sentido vistos y sentidos\u201d.<\/b><span style=\"font-weight: 400\"> De esta manera, empezamos a descubrir y a ser conscientes de nuestro mundo interior y de c\u00f3mo este se ve reflejado en forma de sensaciones en nuestro cuerpo. Por el contrario, la ausencia de afecto en forma de caricias o abrazos no favorecer\u00e1 que se establezca una relaci\u00f3n positiva con nuestro \u00a0cuerpo y, por lo tanto, sentiremos que nuestro cuerpo es <\/span><b>tierra desconocida<\/b><span style=\"font-weight: 400\"> y en la edad adulta la intimidad nos generar\u00e1 inseguridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En otras ocasiones, cuando hemos vivido en un entorno adverso, ca\u00f3tico y carente de afectos positivos es posible que en un momento dado nos hayamos desconectado de nuestro cuerpo ante nuestra incapacidad para tolerar \u00a0sensaciones tan intensas. En casos m\u00e1s extremos, en los que ha habido un trauma temprano o grave, es posible incluso que haya ausencia de sensaciones. <\/span><\/p>\n<h3><b>Diferentes maneras de habitar el cuerpo<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Una de las maneras que tiene nuestro cuerpo de relacionarse con nuestras emociones es <\/span><b>desde la evitaci\u00f3n.<\/b><span style=\"font-weight: 400\"> Tendemos a \u201cintelectualizar\u201d lo que sentimos, ya que entrar en contacto con nuestras sensaciones puede generar importantes reticencias. El evitar sentir y no estar conectados con nuestros cuerpos puede tener repercusiones en nuestro d\u00eda a d\u00eda: desatender nuestras tensiones o malestar, un pobre autocuidado f\u00edsico o hacer ejercicio compulsivo. Otra forma diferente de relaci\u00f3n entre nuestras emociones y nuestro cuerpo contraria a la evitaci\u00f3n es sentirnos <\/span><b>desbordados por nuestras sensaciones f\u00edsicas<\/b><span style=\"font-weight: 400\">, lo cual \u00a0genera altos niveles de sufrimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Lo cierto es que nuestro cuerpo es especialmente sensible a las emociones desagradables y muchos no hemos aprendido a acompa\u00f1ar y tolerar el malestar que generan. Para poder llegar a ser adultos con la capacidad de manejar, calmar o <strong>regular emociones desagradables<\/strong>, es necesario que hayamos tenido unos cuidadores sint\u00f3nicos que hayan permanecido a nuestro lado acompa\u00f1\u00e1ndonos de manera consistente cuando no sab\u00edamos digerir determinados estados emocionales. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Sin embargo, hay ocasiones en las que no pueden<strong> estar disponibles emocionalmente<\/strong> por estar envueltos en sus propias dificultades emocionales y porque ellos tampoco son capaces de tolerar su mundo emocional, debido seguramente a que cuando eran ni\u00f1os no les ense\u00f1aron a hacerlo.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3506 size-full\" src=\"https:\/\/ifeelonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-3.jpg\" alt=\"donde habitan las emociones\" width=\"1536\" height=\"2048\" srcset=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-3.jpg 1536w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-3-225x300.jpg 225w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-3-768x1024.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1536px) 100vw, 1536px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En consecuencia, cuando somos adultos, nos resistimos a sentir ciertas sensaciones o directamente, cuando las sentimos, nos peleamos con ellas y les pedimos que desaparezcan de una vez por todas. Adem\u00e1s, no aprendemos a tolerar el malestar en otros y lo evitamos volvi\u00e9ndonos muy pr\u00e1cticos y centr\u00e1ndonos en las acciones, con el fin de no conectar con el plano emocional. Si, por el contrario, hemos tenido experiencias en las que <strong>nos han ido narrando qu\u00e9 necesit\u00e1bamos<\/strong> y qu\u00e9 se\u00f1ales nos estaba mandando nuestro cuerpo, sabremos qu\u00e9 quieren decir nuestras sensaciones, c\u00f3mo se llaman y les prestaremos atenci\u00f3n antes de que sean muy intensas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\"><strong>Anabel Gonz\u00e1lez<\/strong>, psiquiatra y vicepresidenta de la <a href=\"http:\/\/emdr-es.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Asociaci\u00f3n EMDR Espa\u00f1a<\/a>, enumera algunas de las consecuencias que se pueden dar en la edad adulta cuando no hemos tenido a cuidadores capaces de sintonizar con nuestro malestar o no acertaban en sus predicciones. Lo ejemplifica refiriendo que si siempre que llor\u00e1bamos nos daban el biber\u00f3n para que nos tranquiliz\u00e1semos, aprenderemos que la ansiedad se calma con la comida. Otro aspecto importante que se\u00f1ala es el relacionado con <strong>los momentos en los que enferm\u00e1bamos<\/strong>. Asegura que podr\u00edan darse varias opciones: si cuando est\u00e1bamos enfermos minimizaban nuestro malestar o nuestras quejas, probablemente no nos permitiremos descansar en la edad adulta cuando estemos enfermos. Por el contrario, si manifestaban mucha angustia, nos enfrentaremos a las enfermedades con mucha preocupaci\u00f3n. Por \u00faltimo, si el hecho de hacer visible que nos encontr\u00e1bamos mal f\u00edsicamente era motivo para recibir m\u00e1s atenci\u00f3n, tenderemos inconscientemente a \u201cponernos enfermos\u201d cuando necesitemos emocionalmente a otros. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Una vez m\u00e1s, <strong>el modo en el que se nos mir\u00f3, cuid\u00f3 y, en este caso, se nos sinti\u00f3<\/strong> tendr\u00e1 una importante influencia sobre la forma en que nos cuidemos tanto a nivel f\u00edsico como a nivel emocional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Es cierto que, independientemente de cu\u00e1l haya sido nuestra historia vincular, exponerse a sentir sensaciones desagradables o poner atenci\u00f3n en otras de las que no ten\u00edamos conciencia puede generar miedo. Sin embargo, si de forma continuada nos esforzamos por conectar con nuestras emociones y con las sensaciones de nuestro cuerpo, llegar\u00e1 un punto en el que comenzaremos a vivir los beneficios de tomar plena conciencia de nosotros mismos. Recuerda que <a href=\"https:\/\/ifeelonline.com\/meditar-3-claves-para-volver-al-presente\/\">la pr\u00e1ctica de meditaci\u00f3n <\/a><\/span><span style=\"font-weight: 400\">o <em>mindfulness <\/em><\/span><span style=\"font-weight: 400\">puede ayudarnos en este proceso de toma de conciencia.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3507 size-full\" src=\"https:\/\/ifeelonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-4.jpg\" alt=\"donde habitan los sentimientos \" width=\"2048\" height=\"1152\" srcset=\"https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-4.jpg 2048w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-4-300x169.jpg 300w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-4-768x432.jpg 768w, https:\/\/ifeelonline.com\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/body-4-1024x576.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px\" \/><\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"La_memoria_del_cuerpo\"><\/span><b>La memoria del cuerpo<\/b><span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Nuestro cuerpo tiene una memoria impl\u00edcita en forma som\u00e1tica. Como dir\u00eda <strong>Bessel Van Der Kolk<\/strong>, autor del reconocido libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El cuerpo lleva la cuenta: cerebro, mente y cuerpo en la superaci\u00f3n del trauma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, <\/span><b>nuestro cuerpo guarda memoria<\/b><span style=\"font-weight: 400\"> de lo que ha ido ocurriendo a lo largo de nuestra vida. De ah\u00ed que, frecuentemente, en nuestra vida adulta se disparen sensaciones asociadas a recuerdos de nuestros primeros a\u00f1os de vida, espec\u00edficamente sensaciones f\u00edsicas relacionadas con nuestras historias de apego. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Van Der Kolk se\u00f1ala que en situaciones tempranas de abandono en las que el ni\u00f1o siente una separaci\u00f3n repentina de su figura biol\u00f3gica, su cuerpo grabar\u00e1 esa experiencia f\u00edsica de abandono y p\u00e9rdida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Otro aspecto del que nuestro cuerpo ha llevado la cuenta ha sido el afrontamiento que hemos ido haciendo de diferentes circunstancias. Por ejemplo, si durante nuestra infancia nos hemos sentido rechazados, tenderemos a tener una postura replegada en la que nuestros hombros se cierren o evitaremos el contacto con el resto como una forma de protegernos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En otras ocasiones, como aseguran Pat Ogden y Janina Fisher, referentes en el trabajo con <strong>psicoterapia sensoriomotriz<\/strong>, tendremos grabada una memoria de exigencia hacia nuestros cuerpos al querer, de un modo poco realista, \u201cque sean perfectos en t\u00e9rminos de apariencia, salud o rendimiento, sin comprender que estas presiones son resultado de las demandas que nos plantearon figuras importantes en el pasado\u201d.<\/span><\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Memoria_somatica\"><\/span>Memoria som\u00e1tica<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Es posible que esta lectura te haya hecho entrar en contacto con alguna memoria som\u00e1tica, alguna sensaci\u00f3n que te resulte familiar e, incluso, alguna desconocida para ti hasta ahora. Si sientes la necesidad de trabajar con tus emociones y sensaciones, el trabajo con el cuerpo se torna imprescindible. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Puesto que somos <\/span><b>sujetos \u00fanicos<\/b><span style=\"font-weight: 400\"> y la forma en que sentimos nuestro cuerpo es diferente, es aconsejable que comiences este proceso de descubrimiento acompa\u00f1ado por un profesional que te ayude a recorrer este camino dentro de unos l\u00edmites que seas capaz de tolerar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Si en este momento hay alguna parte de tu cuerpo que se ha expresado, te animo a que entres en contacto, por ejemplo, poniendo sobre ella una mano, como una forma de hacerle llegar que sabemos que est\u00e1 ah\u00ed. Recuerda que si lo hacemos desde la no aceptaci\u00f3n e intentando quit\u00e1rnosla o arrancarla estaremos lejos de cuidar de ella. Posiblemente, esta sensaci\u00f3n m\u00e1s que cr\u00edticas necesita una <\/span><b>mirada compasiva<\/b><b>\u00a0<\/b><span style=\"font-weight: 400\">y ser entendida sin presiones y con paciencia. Desde esta mirada, lejos de la supresi\u00f3n o la resistencia a su existencia, podremos comenzar a tolerar nuestras sensaciones.<\/span> <span style=\"font-weight: 400\">Esta dif\u00edcil tarea es el punto de partida para que nuestras emociones y sensaciones fluyan de forma proporcionada y nosotros podamos regularlas. De esta manera, nuestro cuerpo ser\u00e1 un espacio seguro en el que podremos tolerar emociones como la tristeza y el enfado para despu\u00e9s poder calmarlas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Ahora que sabemos <strong>d\u00f3nde habitan las emociones<\/strong> y que el cuerpo habla \u00bfqu\u00e9 tal si aprendemos a escucharlo? <\/span><\/p>\n\n    <div class=\"xs_social_share_widget xs_share_url after_content \t\tmain_content  wslu-style-1 wslu-share-box-shaped wslu-fill-colored wslu-none wslu-share-horizontal wslu-theme-font-no wslu-main_content\">\n\n\t\t\n        <ul>\n\t\t\t        <\/ul>\n    <\/div> \n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adentrarnos en el mundo del cuerpo y las emociones no es una tarea f\u00e1cil. Hoy en d\u00eda, sabemos que el cuerpo es una fuente de informaci\u00f3n con memoria propia y que, adem\u00e1s, es el encargado de decirnos lo que las palabras no expresan. \u00bfQu\u00e9 son las emociones y d\u00f3nde viven? 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