El embarazo no llega: causa desconocida

Por Ana Heredia Carrasco (psicóloga)
Publicado 07 de junio de 2019

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La infertilidad de origen desconocido es aquella en la que no se conoce la causa por la cual aún no se ha conseguido el embarazo. Este diagnóstico pone a las parejas en una situación difícil. Tendrán que avanzar en los tratamientos de reproducción sin saber exactamente contra qué están luchando.

El diagnóstico

El diagnóstico de infertilidad de origen desconocido lo reciben, en un inicio, alrededor de un 20% de las parejas que acuden a una clínica de reproducción asistida. Antes de este diagnóstico se realiza un estudio de la fertilidad, cuyo objetivo es analizar la reserva ovárica de la mujer, el estado de sus trompas y útero y la calidad del semen de su pareja. Si, tras realizar todas las pruebas del estudio de fertilidad, el equipo médico llega a la conclusión de que aparentemente no existen pruebas que justifiquen que la mujer no se esté quedando embarazada, se diagnostica infertilidad de origen desconocido. Como veis, no sois los únicos que se encuentran ante esta realidad incierta.

La incertidumbre de lo desconocido

Aceptar el diagnóstico de infertilidad siempre es difícil. Surgen muchas dudas y culpabilidad. Puede que te hagas la famosa pregunta: ¿por qué a mí? Si, además de esto, no encuentras respuesta a la causa de la infertilidad, la incertidumbre va a acompañarte en el proceso de reproducción asistida.

Puede que hayan pasado años desde que empezaste a realizar tratamientos sin saber si te ayudarían a cumplir tu deseo. Algo que sí te transmitieron desde el principio es que “había que intentarlo”. La desesperación y el cansancio son dos sentimientos muy comunes en estas situaciones. Aunque intentes darle una explicación racional a lo que te está sucediendo, es normal que tiendas a pensar que quizá estés haciendo algo mal por tu parte o que tu estado emocional es el responsable de vuestra situación. Sabemos que “el que espera, desespera”, pero la culpa no va a ayudarte. Es poco probable que tu estado emocional sea la causa de tu dificultad para concebir. Incluso hay parejas que, una vez tienen a su bebé en los brazos, siguen sin saber por qué en esa ocasión sí lo consiguieron y anteriormente no.

¿Puedo quedarme embarazada de forma natural?

Ante la ausencia de una razón concreta para no quedarse embarazada, más de una mujer se pregunta: si todo está aparentemente bien, ¿puedo quedarme embarazada de forma natural? Sin embargo, la infertilidad de origen desconocido no nos indica que no esté pasando nada. Nos indica que, con los medios que tenemos actualmente, no se ha podido encontrar su origen.

La ciencia reproductiva avanza a pasos agigantados. Piensa que en 1978 nació Louise Brown, el primer bebé concebido a través de reproducción asistida. Aún es una ciencia en pañales y en cuestión de años se han descubierto múltiples soluciones a casos que anteriormente no la tenían.

Dependiendo de cómo quieras ver el vaso, si medio lleno o medio vacío, verás el origen desconocido de la infertilidad como un aliado que indica que aparentemente todo está bien o como un enemigo que os impide encontrar las claves para conseguir vuestro embarazo.

¿Qué tratamiento es el indicado?

Como siempre decimos, no existen trucos para quedar embarazada. No obstante, en función de los resultados de las pruebas, de vuestra edad y del tiempo que lleváis intentando el embarazo, vuestro ginecólogo os indicará el tratamiento que mejor de adapte a vuestro caso. Entre los tratamientos recomendados por la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) se encuentran:

  • El coito programado con o sin estimulación ovárica.
  • La inseminación artificial (IA).
  • La fecundación in vitro (FIV).

Además, parece que la probabilidad de conseguir el embarazo mediante la reproducción asistida es igual para las personas con un diagnóstico conocido que para el diagnóstico de infertilidad desconocida.

¿Qué más puedo hacer?

Te habrán dicho “si todo está bien es cuestión de paciencia”. Y así es, pero además tienes a tu disposición estos seis consejos para afrontar esta situación:

  1. Puedes tomarte un tiempo entre tratamientos si consideras que te ayudará a coger fuerza para intentar de nuevo conseguir el embarazo.
  2. Puedes confiar en tu ginecólogo y explorar con él la posibilidad de realizar otras pruebas adicionales.
  3. En lugar de contar frenéticamente tus días fértiles, puedes imaginarte durante este proceso avanzando a través de un camino oscuro donde andas con paso firme y, aun con miedo, no te rindes hasta que finalmente ves la luz.
  4. Puedes compartir tus experiencias con otras personas en tu misma situación y recibir su apoyo.
  5. Puedes iniciar un proyecto que sea interesante para ti. El deseo de tener un bebé no va a desaparecer de tu mente. Cultivar otros aspectos de tu vida que hayas paralizado por el tratamiento puede ayudarte a mejorar la sensación de control sobre tu vida.
  6. Puedes solicitar ayuda psicológica. Te ayude a afrontar este proceso de la mejor forma posible.

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