4 cosas a las que prestar atención antes de la cuesta de enero

Por Rafael San Román Rodríguez
Publicado 28 de noviembre de 2018

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No, todavía no es enero y todavía no estás escalando a través de sus semanas. Pero, ¿has puesto la calefacción algún día, ya usas bufanda, ya te has percatado de que los turrones llevan días colocados en tu supermercado? Entonces es que no queda tanto tiempo para que enero llegue.

 

Puede que todo esto te sea indiferente y no altere en absoluto ni tus rutinas ni tu bienestar interior. No obstante, hay una serie de cosas a las que puedes prestar atención desde hoy mismo para sacar el mayor partido posible a estas semanas. Aquí te dejamos cuatro ejemplos.

 

No te vengas abajo con el otoño (y mucho menos con el invierno)

 

Está claro que la luz, la temperatura y la estética melodramática con que deformamos estas estaciones del año tienen una incidencia en tu estado de ánimo. No eres un robot y tienes derecho a que estas estaciones no te gusten o te afecten negativamente. Pero eso no quiere decir que tu mal humor, tu tristeza o tu desmotivación estén solo en función de eso. ¿Acaso en primavera y en verano todo es genial y perfecto? Sabes que no. Así que no pierdas la perspectiva, no entres en pánico, no pienses que te esperan cuatro meses de depresión y melancolía inevitables. Llevas toda tu vida viviendo otoños e inviernos, puedes con estos.

Sobrevive a tu propia Navidad

 

Si eres una de esas personas que ama la Navidad no es necesario que prestes atención a este punto. Puedes limitarte a seguir calentando motores para la gran apoteosis del espumillón y las bolas de colores. Si no es tu caso (y eso es altamente probable) no dejes que cunda el pánico en tu adorable corazón no-tan-navideño. El año pasado por estas fechas te dimos varios consejos para sobrellevar con el mejor ánimo posible estas fechas entrañables e intensamente señaladas. Básicamente se trata de no dramatizar, ser paciente, ser asertivo y encontrar creativamente la manera de vivir la inevitable Navidad de una manera que sea coherente contigo, no con una versión postiza de ti. 

Dosifica tus gastos, que vienen curvas

 

Si el Black Friday te ha dejado con ganas de más o si no has querido aprovecharlo para dar salida a tus compromisos navideños lo más probable es que dentro de unas semanitas “te toque” hacer más de un regalo, además de asistir a más de una “cena de Navidad”. Como tú eres una persona generosa que no se conforma con regalar cualquier chuchería y como dispones de múltiples grupos con los que hacer esa cena de Navidad tan apetecible (y quizá no tienes la suerte de que en la del trabajo tus jefes invitan), vas a tener que apartar un poquito de dinero para no llegar al 7 de enero con la cartera tiritando. Organízate, sé asertiva en cuanto a las cenas a las que asistirás y no pretendas ser fastuosa con tus regalos si este año no estás muy boyante. Hay muchas maneras de ser generosa y quedar bien y no todas pasan por arruinarse o por estar en todos los fregaos. Si lo haces así estamos seguros de que lo agradecerás cuando recojas y guardes el árbol de Navidad.

 

Cumple lo prometido

 

¿Recuerdas septiembre? Por aquellos días le dimos una vueltecita a eso que llamamos el comienzo de curso. Ya sabes, los retos que te propones cuando deshaces la maleta, esas cosas que quieres poner en marcha aprovechando el bajón, digo la inspiración, post-vacacional Pues puede que estas semanas sean un buen momento para tomar el pulso a ese impulso. Todo proyecto debe tener un componente muy potente de evaluación continua para poder ver si nuestras ideas iniciales se han quedado en una mera reflexión filosófica o hemos pasado a la acción. Y si hemos pasado a la acción, comprobar si esas acciones son correctas o no nos están conduciendo al objetivo marcado.

En otras palabras: coge la lista, dibujo, esquema, que te montaste en septiembre con tus buenos propósitos y léela atentamente. Se trata de evaluar tu nivel de coherencia. Hace tres meses escribiste que te apuntarías a inglés. ¿Te has apuntado? Hace 3 meses escribiste que saldrías del trabajo a tu hora y dedicarías ese tiempo a tus amigos y pareja. ¿Lo estás cumpliendo? Hace 3 meses escribiste que buscarías un buen psicólogo/a para que te apretara las tuercas que no eres capaz de apretar por ti misma. ¿Has empezado ya tu terapia?

En definitiva, el otoño, el invierno y el año nuevo llegarán aunque no quieras. Te traerán cosas inevitables y también una nueva oportunidad para vivirlos lo mejor posible y a tu manera. ¿Necesitas ayuda con ello? Fuera miedo: estamos aquí para acompañarte.

 


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